Por: Gabriel Vargas B. 4 febrero, 2014

McDonald fue el último refuerzo erizo. | ALEXANDER CARAVACA / ARCHIVO
McDonald fue el último refuerzo erizo. | ALEXANDER CARAVACA / ARCHIVO

Contrario a lo que sucede en Saprissa, el tope salarial es algo que vigilan muy de cerca en Alajuelense y Herediano.

Tanto el presidente manudo, Raúl Pinto, como el gerente deportivo herediano, Jafet Soto, reconocieron que sí existe un monto mínimo y uno máximo para negociar contratos de jugadores.

El jerarca de la Liga aseguró que el tope salaria de su club se encuentra muy por debajo de los $8.000 que se había especulado en algunos medios de comunicación semanas atrás.

Bajo ese mismo parámetro, Jafet Soto también dijo que es “bastante menos” lo que gana el mejor pagado en el Team .

Para ambos dirigentes es fundamental tener límites en los salarios para no caer en la inflación del fútbol nacional.

“Por dicha en Herediano hay una armonía salarial, no hay grandes diferencias entre los salarios de los jugadores y eso es importante”, explicó Jafet Soto.

“Nosotros lo que estamos haciendo es un proceso sustitutivo controlado. Con los préstamos de jugadores y el proceso con Jacó Rays esperamos que podamos controlar el tema económico a futuro”, agregó el gerente florense.

Para Soto, el tema de la identidad del jugador con el club es vital, ya que todos se han ido ajustando a las condiciones económicas que han establecido.

“Hemos reducido en un buen número los contratos porque lo que se prometía pagar en la anterior administración era mucho y no se podía pagar eso”, agregó el dirigente rojiamarillo.

En Alajuelense, achacan el éxito a la planificación.

“Nosotros cuando contratamos a algún jugador por lo general es porque los hemos visto uno o dos años, ayudado por un cuerpo técnico muy estable. Eso ayuda a la hora de contratar jugadores siempre dentro del tope salarial que establecemos”, dijo el presidente alajuelense Pinto.