Por: Gabriel Vargas B. 26 julio, 2014

Álvaro Herrera se encarga de la gerencia de la Fedefútbol. | ARCHIVO
Álvaro Herrera se encarga de la gerencia de la Fedefútbol. | ARCHIVO

Las víctimas de los desmanes de Jorge Luis Pinto no tenían distición de persona y lugar.

Los hoteles de concentración eran lugares recurrentes desde la misma llegada al lobby , como pasó en Utah, Estados Unidos, para un juego de la Copa Oro en 2013.

El gerente de la Selección Nacional, Álvaro Herrera, contó una de tantas “vergüenzas” que los hizo pasar el colombiano.

“Llegando a la entrada al hotel, ahí habían varios miembros de prensa y varios directivos y jugadores que presenciaron un acto de don Jorge Luis de mucha falta de respeto hacia mi persona. Haciendo el check-in desde el piso de arriba gritó un montón de cosas, incluyendo mi nombre y el de otras personas, haciendo alusión a que nosotros no servíamos para nada, que para qué estábamos ahí. Esto porque la llave no le abría. Tiró una llave para que yo le ayudara, yo sinceramente a los golpes y de esa manera no voy a colaborar con absolutamente nadie, y a él le molestó eso. Él creyó que yo tenía que disculparme con él y tampoco se disculpó conmigo nunca. Yo aprendí a dejarle claro a él que también había un respeto de por medio”, dijo Herrera.

“A mí sinceramente me daba pena y yo tenía que después disculparme (con los personeros de los hoteles), porque yo no me disculpo por él, yo me disculpo por la entidad para la que yo estoy trabajando y por la que estamos ahí. Todo el mundo tiene derecho a que le digan las cosas pero de una manera adecuada”, concluyó.