Equipo que finalice como sublíder tendrá tres visitas seguidas en fase final

Por: Cristian Brenes 28 octubre, 2016

El Torneo reparte un premio mayor para quien finalice líder en la fase regular, al garantizarle su cupo en la gran final, pero quien concluya segundo no tendría una recompensa; por el contrario, lo que recibirá parece más un castigo, si se analiza el calendario de la cuadrangular.

Esto se interpreta porque el sublíder deberá afrontar tres visitas al hilo de los seis juegos pactados, algo que ni el tercero ni el cuarto realizarán. Lo anterior pondría cuesta arriba las aspiraciones de forzar una serie decisiva por parte del club que fue escolta al cerrar las 22 fechas.

Si bien es cierto quien ocupe la segunda casilla abrirá como local la fase definitiva, sus tres compromisos posteriores los efectuará fuera de su reducto y aunque acabará su participación ante su gente en dos ocasiones, podría llegar a estos choques obligado y con más presión encima.

Terminar de segundo parece un castigo.
Terminar de segundo parece un castigo.

Caso contrario, el primero y tercero alternarán sus apariciones en casa y visita, lo que se supone es el ideal en este tipo de instancias.

Por otra parte, concluir cuarto no llega a ser tan mal negocio, ya que en el arranque le tocará salir de casa y luego gozará de tres partidos en su cancha, mismos que de ser aprovechados lo catapultarían, para completar los dos duelos restantes fuera.

Todos estos factores juegan y se toman en cuenta por los involucrados en dejarse los cupos, de cara a las últimas cuatro jornadas, en las que se aclarará todo.

“No voy a negar que esta semana le pusimos un poquito de atención a ver cuál es el cuadro y el calendario . Hay buena posibilidad para el cuarto y para el primero, mientras que el segundo y tercero lo pueden manejar, todo esto en cuanto a la localía y la visita porque los rivales son igual de parejos”, señaló el brumoso Jeaustin Campos.

Los boletos aún no están fijos y mucho menos las ubicaciones de los cuatro invitados a la fiesta grande, si se toma en consideración que entre el líder, Saprissa, y su perseguidor, Herediano, solo hay un punto de diferencia. Lo mismo ocurre entre el tercero, Cartaginés, y el cuarto, la Liga.

Además, las probabilidades para planteles como Santos, quinto a cuatro unidades de la Liga, y Carmelita, sexto a cinco, aún están abiertas.

Ante esto, la prudencia es el común denominador entre todos los equipos, quienes dicen preferir enfocarse en clasificar, en vez de hacer cálculos

“Aún no hay que centrarse en esto. Es anticipado, pero sí puedo decir que nuestro objetivo es seguir en la punta, independientemente de quien sea segundo, tercero o cuarto. Para ser campeón hay que ganar donde sea y ganarle a cualquiera”, afirmó el morado Ulises Segura.

Similar es el discurso de los rojinegros. En el bando manudo reconocen que aún están en peligro y por ende su atención solo se fija en visar su presencia en la cuadrangular, para luego observar cuál es el mejor camino.

“Hay que ir partido a partido, este clásico hay que ganarlo porque nos ayudaría a acomodarnos bien en la tabla. Carmelita se nos acercó y creo que este partido es clave y nos va a dar confianza para entrar a la cuadrangular”, dijo el erizo Mauricio Montero.

Team no ve castigo. Contrario a lo que parece una adversidad para quien finalice como segundo tras las 22 fechas, en Herediano, actual sublíder, no consideran que sea perjudicial el calendario del escolta para la cuadrangular.

Los rojiamarillos piensan que si no se logra amarrar la cima, lo mejor sería ser el dos.

“Obviamente nosotros buscamos el primer lugar, es el puesto que realmente vale la pena porque te asegura la final. Pero desde mi punto de vista el segundo puesto es el más ventajoso, de los tres restantes. Aunque tiene tres partidos como visitante seguidos, se cierra con dos en casa”, manifestó Minor Díaz, asistente técnico del Team .

Los clubes pelean por ser los animadores de la etapa final y aunque están sumidos en clasificar, de reojo miran los premios y los castigos que les podrían tocar.

Colaboraron: Fanny Tayver, Daniel Jiménez y Juan Diego Villarreal