Su rival saldrá este miércoles entre el Águila de El Salvador y el Árabe Unido de Panamá

Por: Steven Oviedo 22 agosto
Raimond Salas (11) estuvo cerca de conseguir una anotación para el Santos de Guápiles ante el Chorrillo de Panamá en el juego de ayer por la Liga Concacaf, pero el arquero Miguel Vargas, junto con el defensor Elkin Mosquera, evitaron el contraste. | JOSÉ CORDERO
Raimond Salas (11) estuvo cerca de conseguir una anotación para el Santos de Guápiles ante el Chorrillo de Panamá en el juego de ayer por la Liga Concacaf, pero el arquero Miguel Vargas, junto con el defensor Elkin Mosquera, evitaron el contraste. | JOSÉ CORDERO

Antes de iniciar su participación internacional, el Santos de Guápiles tenía el objetivo claro de trascender y lo está logrando con creces.

Da gusto ver a un equipo al que no le quedó grande el torneo pese a que siempre se le ha tildado de pequeño.

Johnny Chaves y sus muchachos hicieron frente a un aguerrido Chorrillo de Panamá, esta noche en el Estadio Nacional y pese a los intentos de los canaleros, el boleto a semifinales lo selló el Santos con un 1-0 (resultado global de 2-0).

En los primeros minutos el asedio de los visitantes fue latente, pero la experiencia del Santos salió a relucir.

Incluso, hubo sustos, como el que se dio a los siete minutos, cuando el exmorado Rolando Blackurn habilitó a Óscar Villarreal para anotar ante el portero Alejandro Gómez, pero el panameño estaba adelantado.

Cuando más tenía la pelota el equipo visitante apareció el cerebro de los nacionales: Osvaldo Rodríguez.

El Pato lanzó un trazo de más de 40 metros que bajó con sutileza Kenny Cunningham, dejó atrás a un rival en velocidad y le dio la pelota a Starling Matarrita para el único gol del juego.

El tanto fue un momento de éxtasis para Johnny Chaves, pues su proceso de más de dos años da los frutos que se merece luego de duros golpes.

El tanto lo gritaron más de 2.000 personas, la mayoría con camisetas de los clubes tradicionales del país, pero unidos en torno a un equipo humilde.

Esos aficionados jugaron su papel, se pusieron la camiseta de Santos y el ole retumbó en el Coloso de La Sabana.

La segunda parte se jugó como son estos partidos: con más garra que destreza.

La defensa del Santos hizo un partido impecable, la pareja de Juan Diego Madrigal y Edder Monguío no permitió un solo despiste que metiera a los panameños en el partido.

La inclusión de José Garro como volante de contención le dio más solidez al equipo.

El Chorrillo se dejó la pelota en el segundo tiempo, pero no generó una sola jugada de gol clara para meterse en el juego.

Santos conocerá a su rival este miércoles a las 8 p. m., cuando se dispute el juego de vuelta entre el Arabe Unido de Panamá y el Águila de El Salvador, serie que ganan 2-0 los canaleros.