Por: Juan José Herrera Ch. 9 mayo, 2014

El Torneo de Verano le sirvió a Saprissa para muchas cosas: volvió a cerrar una fase regular como líder, cuestionó la superioridad de Alajuelense y Herediano con cerrados duelos y llenó sus filas de refuerzos de peso.

Sin embargo, en esa lista de bondades hay un ítem que acapara la atención de los dos cuarteles de la final por delante del resto, una realidad que muchos señalan como factor decisivo para lo que pueda pasar mañana: sus renovados votos con la Cueva.

Después de largos torneos donde el Ricardo Saprissa perdió la fiereza de antaño, el Verano volvió a erigir en Tibás un reducto de autoridad, un terreno que en 12 partidos solo permitió un tropiezo.

Con más de 80% de rendimiento como local, Saprissa demostró en este certamen que una clave del éxito sin duda es ser fuerte en casa, ahí donde este sábado por la noche se decidirá el anhelado 30.

La S fue también el equipo que menos goles concedió en su patio (8) y uno de los más efectivos (21), los dos datos que pesan en un desenlace ante la Liga que se proyecta, cuando menos, cerrado.

Para soñar. Si ese desempeño en casa no es suficiente, los morados tienen de su lado una estadística que vaya más allá del peso lógico que la localía de un tradicional conlleva.

Lo primero viene de la mano con la historia, que indica que Saprissa nunca perdió una final en su casa luego de empatar en la ida. Así campeonizó ante Cartaginés (1977), Puntarenas (1982) y por último Herediano (2003-2004).

También, alzó la copa en dos de las únicas tres veces que cerró la final ante los manudos jugando como local, la primera en la temporada 94-95 y la segunda y más reciente en el Invierno 2008.

Finalmente, hay otro dato mucho más actual y algo más relevante para cuando tibaseños y erizos se citen en Tibás: Rónald González nunca ha perdido ahí.

Desde que llegó en 2013 el timonel morado disputó tres clásicos en la Cueva: le ganó 1-0 a Manuel Keosseián, luego por idéntico marcador a Óscar Ramírez y el último duelo del Verano, cuando la S golpeó a la Liga (3-1) con la misma dureza que espera, y sueña, hacerlo mañana. Con Datos de Cristian Sandoval.