Un solitario gol de Colindres castigó al Herediano por querer empatar en Tibás

Por: Johan Umaña V. 23 noviembre, 2014
Los panameños Adolfo Machado, de Saprissa, y Gabriel Gómez, de Herediano, saltan por la pelota anoche durante el partido jugado en el Estadio Saprissa. | JOHN DURÁN
Los panameños Adolfo Machado, de Saprissa, y Gabriel Gómez, de Herediano, saltan por la pelota anoche durante el partido jugado en el Estadio Saprissa. | JOHN DURÁN

Herediano terminó pagando caro el atrevimiento de buscar sacar oro con poco esfuerzo. Se lo cobró un Saprissa que ayer mostró no estar dispuesto a que se desprestigie su valía de local.

Fue un triunfo mínimo, pero justo porque siempre fue el Monstruo el que quiso y buscó, pese a su escasez de ideas y las efectivas amarras del rival.

El plan de vuelo de Jafet Soto funcionó por unos larguísimos 80 minutos, en los que los florenses estaban sacando un empate con aroma a ventaja deportiva.

Mas el atrevimiento de Daniel Colindres, con un gol a puro riñón, terminó por dar justicia.

Fue un triunfo para revivir el espíritu del vigente campeón. Jeaustin Campos seguramente se ufanará de haber asestado un golpe de autoridad, y la criticada zaga morada, incluido el resucitado portero Danny Carvajal, pueden respirar con más calma después de haber dejado en blanco al equipo más goleador del torneo.

Saprissa certificó la clasificación con 38 puntos y, a dos unidades del Herediano, recobró la ilusión por ser segundo y tomar ventaja para las “semis”.

El lunar para los tibaseños, si se quiere buscar uno, es que con su victoria también celebra el enemigo de toda la vida: Alajuelense, con 47 unidades, amarró el liderato sin jugar.

Del análisis a la práctica. Entre los vientos alisios y el resguardo con el que los equipos jugaron la primera mitad, pronto el partido se prestó para reconocer que diciembre está a la vuelta de la esquina, y con él las semifinales.

Todos los 45 minutos iniciales fueron un round de tanteo, de medir al rival con precaución.

En la complementaria, la intención de los técnicos se tornó obvia con un Herediano que siguió guardando el juego y un Saprissa que halló en los cambios las alternativas que tanto urgía.

Jafet continuó a la espera de que un contragolpe le sirviera en bandeja los tres puntos y casi lo logra en un jugadón que Verny Scott no pudo rematar, al 70'.

Fue el llamado de atención que necesitaba Jeaustin para cambiarle el destino al partido.

Un segundo después del atrevimiento de Scott ingresaba el goleador Carlos Saucedo. Dos minutos más tarde el boliviano la estrellaba en el palo.

Así se dispusieron las condiciones para que llegara el gol. Al 80', Colindres llevó una pelota recuperada hasta los linderos del área y se tuvo la confianza para probar desde lejos a Daniel Cambronero. ¡Golazo para revivir a un candidato al título!