Si vuelven Madrigal y Tejeda, si Estrada se concentra... muchas incógnitas en Tibás

Por: Johan Umaña V. 30 noviembre, 2013

La apuesta morada para las semifinales es la misma que la del inicio del campeonato: Rónald González mantiene su promesa de un fútbol atractivo, fundamentado en la pronta recuperación del balón, el toque preciso en la media y la velocidad por los costados.

Pero todo en Saprissa pasa por quiénes, y cómo, vuelvan a jugar para el clásico de mañana.

Las lesiones fueron destruyendo las ilusiones de un conjunto morado que, por buenos tramos, lució como el favorito al título del Invierno. Así se fue llenando de preocupación el rostro del entrenador Rónald González. | ARCHIVO
Las lesiones fueron destruyendo las ilusiones de un conjunto morado que, por buenos tramos, lució como el favorito al título del Invierno. Así se fue llenando de preocupación el rostro del entrenador Rónald González. | ARCHIVO

Para que haya recuperación rápida y no se le regale la tranquilidad de construir al rival, es preciso que regrese a las canchas el contención Yeltsin Tejeda.

Para que haya toque preciso e ingenioso, con destellos de luminosidad, es necesario que Diego Estrada muestre su buena cara, la de talentoso y olfato goleador. No la de berrinches y frustración.

Y si es que el Monstruo va a mostrar unos colmillos verdaderamente incisivos, se depende de un Diego Madrigal en buen nivel y un compañero apuntado por la derecha, ya sea Luis Diego Cordero o Deyver Vega.

Imagen sin titulo - GN
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Si todo eso pasa, los futbolistas morados manejan la presión de una semifinal a la vez que muestran el orgullo propio de un equipo grande, mañana podríamos ver al mejor Saprissa.

Aquel conjunto invicto y que, por algunos tramos, destelló como favorito para ser el campeón.

Después de todo, el cuadro tibaseño podría jugar ante Alajuelense con tan tan pocas bajas como las de David Ramírez y Mynor Escoe, fuera por el resto del semestre; Ariel Rodríguez, quien podría volver a jugar en el torneo, y Kendall Waston, suspendido.

Así que es factible que mañana las benditas lesiones dejen de ser una excusa plausible.

Mucho optimismo, apabullado por tantas incógnitas...

A final de cuentas, son muchas las condiciones que se tienen que alinear para que Saprissa vuelva a ser aquel mejor Saprissa.

Sin sorpresas. En el primer clásico González quiso sorprender jugando una inédita línea de tres. En el segundo quiso amarrar a la Liga al colocar a Juan Diego Madrigal como volante derecho para aportar más marca. En ninguno le fue bien.

Así que ya se acabaron los experimentos y el querer sorprender al estratega erizo, Óscar Ramírez.

SAPRISSA
SAPRISSA

Lo dijo Rónald, el enfoque es jugar lo mejor posible, sin concentrarse tanto en el rival de turno.

Lo de ases y sorpresas lo dejará para el otro bando.

Saprissa seguramente saldrá a la cancha con lo que sabe: cuatro atrás (Michael Umaña, Alexander Robinson, Jordan Smith y Michael Barquero), un contención, un mixto (Manfred Russell), un creativo, dos mediapuntas y un “9” fijado en el área rival (Josué Martínez).

Buscará instalarse en la cancha y evitar esas sorpresas tempraneras que sufrió en los otros clásicos.

De ahí, encontrar seguridad.

Después sí, saldrá a buscar el partido y una renta que le dé vida a su ilusión de jugar la final.