La S resolvió juego en 12 minutos con goles tempraneros de Angulo y Moya

Por: Miguel Calderón S. 16 marzo, 2015
Sebastián Diana felicita a Marvin Angulo luego de que el volante abriera el marcador. Se unen Keilor Soto (19) y David Guzmán (8) en el estadio Juan Gobán. | JOSÉ CORDERO
Sebastián Diana felicita a Marvin Angulo luego de que el volante abriera el marcador. Se unen Keilor Soto (19) y David Guzmán (8) en el estadio Juan Gobán. | JOSÉ CORDERO
Remates en el Torneode Verano 2015
Remates en el Torneode Verano 2015

Hay jugadas esenciales que desde muy temprano pueden inclinar la balanza en un partido.

El juego de ayer entre Limón y Saprissa bien se pudo resolver en 12 minutos gracias a dos acciones de inspiración de los visitantes, una de Marvin Angulo y otra de Ariel Rodríguez, aunque el gol fuese de Jonathan Moya.

Dos faenas suficientes para amarrar tres puntos, echar las anclas y afianzarse en un muy buen puerto: el liderato.

Si Saprissa quería despegarse de sus máximos seguidores y hacer de la cima un monólogo, tenía que sumar de tres puntos ayer en el estadio Juan Gobán.

Y lo hizo. Con apuros al final pero lo logró. Los morados resolvieron rápido, esta vez sí fueron efectivos y prácticamente después de encontrar el 0-2 vivieron de la renta para traerse un nuevo triunfo de la zona caribeña.

Una victoria que vistosa no fue pero sí súper valiosa para Jeaustin Campos y sus pupilos, si se toma en cuenta que ahora serán locales en los próximos cuatro partidos del certamen (Cartaginés, Santos, Uruguay y Belén).

Por eso fue meritoria, porque el rival también lo obligó a replegarse y lo exigió al máximo en la zona baja y porque, también hay que decirlo, si no fuera por las heroicas intervenciones de Danny Carvajal y David Guzmán en los minutos finales, hoy estaríamos hablando de un empate.

La virtud de Saprissa fue salir enchufado, con la mente puesta en abrir la pizarra. Y lo logró apenas en el minuto 6 con el remate de media distancia de Marvin Angulo, colocado por el costado inferior del arquero Erick Samudio.

Angulo, ya conocido por ser especialista en la táctica fija, solo requirió de una oportunidad para mandar el balón al fondo.

Limón, por su parte, entró adormecido o quizás aturdido con el fuerte sonido de la comparsa, desordenado en sus líneas y carente de peso en el ataque.

La mediacancha morada neutralizó hasta con dos volantes a Ismael Gómez mientras Erick Scott, el único peligro de los locales, por momentos se vio muy solo y falto de algún socio que lo acompañara en ese uno-dos.

La S exprimió esas falencias, fue desprendido a la hora de ir al ataque y por eso golpeó doble en el minuto 12 con el tanto de Moya, un gol que nació en los pies de Ariel Rodríguez en una jugada llena de talento y regate en el área tras dejar atrás a tres rivales.

Parecía que la tarde se le acomodaba a los saprissistas, sin embargo, en la segunda mitad, fue la Tromba la que dominó, la que encimó, lo hizo gracias a un cambio de actitud y al dinamismo y profundidad que le dio el ingreso de Alexánder Espinoza.

Saprissa bajó el ritmo, prefirió cuidar el marcador (al final hasta con cuatro centrales) y debió echar mano de su portero para no caer. Limón batalló pero tarde, el pundonor le alcanzó solo para llegar al descuento de penal.

El daño ya estaba hecho.