Por: José Pablo Alfaro Rojas 14 septiembre, 2015
Deyver Vega lucha la pelota con el manudo Rónald Matarrita. | J. ARCE
Deyver Vega lucha la pelota con el manudo Rónald Matarrita. | J. ARCE

Esta vez, el volante Deyver Vega pasó desapercibido. Quien fue la pesadilla rojinegra en los últimos clásicos, ayer fue opacado por Rónald Matarrita.

El lateral rojinegro anuló al desequilibrante jugador tibaseño y frenó el ímpetu de la S por su costado; esta banda fue la menos aprovechada por los morados durante el duelo pues solo generó dos jugadas de peligro.

Por el otro costado, Saprissa generó nueve jugadas de gol, siendo esta la zona a la que más provecho le sacó en ataque.

Ciertamente, Vega tocó mucho la pelota y estuvo muy activo pero su desequilibrio se quedó corto cuando se topó al carrilero manudo.

“Conforme pasan los partidos, los jugadores van conociendo a su rival, ahora no hay nada que esconder. Uno cuando enfrenta a Saprissa ya sabe lo que se va a encontrar”, comentó el volante Armando Alonso.

El futbolista manudo destacó el potencial ofensivo de Matarrita y la mejoría que ha tenido para cumplir las tareas defensivas.

Ayer se encargó de frenar a Vega pero también generó cuatro ocasiones de peligro en ataque.

Alonso considera que en poco tiempo debe salir al exterior.

“Para mí Matarrita no puede durar un año más en Costa Rica, debe saltar al fútbol internacional y aprovechar su momento”, agregó el mediocampista.

El rendimiento mostrado por el lateral manudo lo hizo ganarse la titularidad en la Tricolor , en los fogueos ante Brasil y Uruguay.