Por: Daniel Jiménez, Cristian Brenes 21 mayo

Rándall Azofeifa y Jairo Arrieta tienen mucho en común. Ambos escribieron historia en Saprissa, se marcharon al extranjero y el club morado les cerró las puertas en su regreso al país.

El Herediano fue el encargado de revivir futbolísticamente a Azofeifa y de repatriar a Arrieta.

Ambos fueron figuras vitales para lograr la estrella 26 en las vitrinas rojiamarillas.

Los dos jugadores tienen un peso importante en el vestuario. Uno es líder innato y seleccionado nacional, otro es sinónimo de esfuerzo y goles.

Azofeifa considera que fue una final perfecta contra un equipo morado plagado de jóvenes, pero aún así con jugadores de peso.

“En este momento pesa toda la experiencia que tiene este equipo. El manejo y las horas fútbol pesan y tenemos jugadores con mucho carácter”, externó el mediocampista.

Azofeifa asegura que aún le falta ganar una Concacaf con el Team , club con el que ha celebrado tres campeonatos nacionales y aún le resta un año de vínculo contractual.

Por su parte, Arrieta vivió un torneo de ensueño al ser el subgoleador del Verano y el máximo artillero del nuevo campeón nacional con 15 tantos.

“Este título significa mucho, fue mi regreso a Costa Rica, siempre voy a estar agradecido con este club por hacer esto posible”, contó Arrieta.

En criterio del jugador no tapó bocas, pero ha mantenido un buen rendimiento en los últimos años de carrera.

“Hice mis trabajos en silencio, los goles llegaron, el esfuerzo siempre fue bueno y lo he demostrado”, concluyó el hombre gol de los rojiamarillos.

Tanto Azofeifa como Arrieta se mostraron ilusionados con el título de campeón en sus brazos y la medalla de oro en el pecho.

Los dos se marcharon erguidos de Tibás y con la satisfacción de que su fútbol habla por sí solo.

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