Por: Eduardo Baldares 17 marzo, 2015

Inteligente, sagaz, Paulo Wanchope sabe que su talón de Aquiles es, no tanto la juventud en sí, sino su palmarés delgado como él, así que estudió los gordos currículums de los técnicos más exitosos del país, a fin de completar su cuerpo de asistentes.

Como el “hubiera” no existe, deseche los lamentos del tipo “entonces, se hubiera nombrado a uno de esos entrenadores curtidos”. El DT está nombrado, nos guste o disguste, así que, ahora, la tarea consiste en hacerle transfusiones de experiencia mediante consejeros ideales.

Que nadie se rasgue las vestiduras. Si Zagallo, Bilardo y Parreira (monarcas mundiales como seleccionadores en 1970, 1986 y 1994, respectivamente) aceptaron ser asistentes, que me digan cuál técnico costarricense consideraría humillante el cargo, pare reírmele en la cara.

El pasado 10 de febrero, en este espacio, publicamos la columna titulada “Oscar Ramírez a la Selección Nacional”. Argüimos que conoce el oficio, puesto que asistió con buen suceso a Medford en el Saprissa campeón de Concacaf y tercer lugar del Mundial de Clubes (2005). Y que, ya como DT, ganó cinco de seis finales disputadas al mando de la Liga.

“Machillo” tiene un estilo complementario al de “Chope”. Unido al “no” de Gareca y Osorio, Wanchope se ganó el puesto gracias a su buen desempeño como interino, cuando impuso un fútbol más ofensivo del que venía mostrando la Tricolor. Empero, consciente de que, al mismo tiempo, recibió más goles de los admitidos durante la era Pinto, posiblemente reconoce que necesita el apoyo de un experto en armar defensivas: Ramírez.

Pero hay un factor adicional: el perfil bajo del “Machillo”, esa aversión a los reflectores que lo hace tan confiable. Óscar no tiene la fama de “serrucho” que le endosaron a otros posibles candidatos por la presunta “decapitación” de Gilson Nunes, Ronald González, Eduardo Méndez, Javier Delgado..., y, aunque no sean más que rumores, veneno y “choteo”, Paulo parece querer blindarse. Por si las dudas.

La respuesta de Ramírez dependería de si Alajuelense se clasifica al Mundial de Clubes. Pero “Chope” -¿paranoico o simplemente cauto?- lo podría esperar hasta enero de 2016 con tal de no arriesgarse a contratar a un elemento con los dientes de aluminio escondidos.