Por: Esteban Valverde 8 febrero, 2015
Paulo celebró el ascenso de Uruguay en 2012. | CARLOS BORBÓN
Paulo celebró el ascenso de Uruguay en 2012. | CARLOS BORBÓN

Paulo César Wanchope siempre soñó con desarrollar su propio proyecto deportivo, luego de su carrera futbolística trabajó en Herediano y Uruguay mentalizado en desarrollarse como dirigente y entrenador.

En el equipo que más tiempo estuvo fue en Uruguay, en este plantel su administración tardó tres años y logró que el cuadro ascendiera a Primera División.

“Cuando él llega a Uruguay, yo tenía cuatro empresarios para administrar el equipo. Cuando me recomiendan a Paulo César Wanchope, yo me reúno con él y a mí me encantó el proyecto porque él quería fortalecer la liga menor. Él nos enseñó cómo se trabaja con una casa club, con jugadores de zonas lejanas”, recordó Freddy Campos, actual presidente de los coronadeños.

Paulo decidió a mediados del 2013 abandonar las tiendas del cuadro lechero, ya que económicamente no era un proyecto rentable para sus intereses.

Previamente, el plantel de Herediano le abrió las puertas en 2008 para que asumiera su primer reto como entrenador.

En aquel momento, según cuenta Mario Sotela, empresario que dirigía el club por aquellas épocas, la idea era que Paulo César se convirtiera en un manager general. Con el transcurso del tiempo, además de la dirección técnica iba a asumir roles administrativos.

“En principio queríamos que él fuera el técnico por muchísimos años. Nosotros teníamos muy claro que él es un símbolo para el Herediano y queríamos explotar esto. El interés para que Paulo llegara al club fue algo automático, nosotros los buscamos y él siempre estuvo dispuesto”, añadió Sotela.

De esta forma, Paulo César Wanchope siempre quiso tener un vínculo con el fútbol y su sueño fue desarrollar una empresa desde un club.