Por: José Pablo Alfaro Rojas, Johan Umaña V. 4 febrero, 2015
Paulo César Wanchope aspira a convertirse en el primer técnico que se mantiene durante todo un proceso eliminatorio en la Selección Nacional. Su meta: Rusia 2018. | JOSÉ CORDERO
Paulo César Wanchope aspira a convertirse en el primer técnico que se mantiene durante todo un proceso eliminatorio en la Selección Nacional. Su meta: Rusia 2018. | JOSÉ CORDERO

Con 38 años de edad, Paulo César Wanchope fue oficializado ayer como el segundo técnico más joven en la historia de la Selección Nacional de Costa Rica.

Su edad lo acerca, generacionalmente, más a los pantalones cortos de los futbolistas que a los largos típicos de un D. T.

Solo unos cuantos días convierten a Rolando Villalobos en el técnico más joven en la historia de la Sele , también con 38 años pero con menos días.

Esos 38 años lo separan, a décadas de distancia, de los 56 años de edad, en promedio, de los 32 seleccionadores que dirigieron equipos en Brasil 2014.

El entrenador más joven en el pasado Mundial fue el croata Niko Kovac, quien en 2013 tomó la selección de su país –sin más experiencia en el banquillo que como asistente o en equipos menores– y ganó el repechaje europeo a Islandia. A la cita mundialista llegó con 42 años de vida.

Pero esa no es la tendencia en el mundo del balón. En Brasil abundaban canas y experiencia: 23 entrenadores tenían más de 50 años de edad y de ellos 13 superaban las 60 primaveras.

Amigo de los jugadores. Por su edad y su vivencia, Chope es visto como amigo de los jugadores en sus facetas como entrenador y dirigente del fútbol.

Lo hizo en Uruguay de Coronado, club en el que ayudó para que varios futbolistas se recuperaran de sus heridas y relanzaran su carrera. Pablo Herrera, Dave Myrie y Johan Condega están entre los mejores ejemplos.

En la Tricolor, como asistente, fue conocida su apertura y amistad con los seleccionados.

“Es un técnico muy abierto, es amigo de muchos jugadores, también lo respetamos mucho. Cuando hay que ser serio lo hacemos y cuando hay que disfrutar se hace”, dice Álvaro Saborío, uno de los referentes del equipo.

Esa cercanía con los jugadores, el conocimiento profundo del reciente proceso y la facilidad para entenderse con los jugadores fueron puntos importantes para que la Federación de Fútbol se decantara por la opción Wanchope.

Mas esa cercanía puede ser un arma de doble filo. Hoy la opinión pública duda de la capacidad de Paulo para imponer disciplina. El aficionado común apunta a la mano dura de Jorge Luis Pinto como factor clave para el éxito de fantasía en el reciente Mundial y pregunta si Wanchope está a la altura.

“Lo más importante es manejar un camerino, vimos que en el Mundial intentó ayudar. Eso depende del entrenador, hay que saber manejar distancias y que exista un límite”, sentenció Hernán Medford, uno que sabe qué le espera a Chope.