Patrick Pemberton

Por: Ferlin Fuentes 12 abril, 2015
MAYELA LÓPEZ/ARCHIVO
MAYELA LÓPEZ/ARCHIVO

La eliminación de Alajuelense en la Concacaf le abre la puerta para pelear un campo en igualdad de condiciones, ¿cómo se siente para actuar?

Sí, ya se abre nuevamente la posibilidad de pelear codo a codo la titularidad con Dexter (Lewis) como con Alfonso (Quesada), ahora que la Concacaf queda de lado puedo optar por un puesto. Estoy bien, he trabajado a consciencia y quedará en manos del cuerpo técnico determinar si Dexter continúa. Si fuera así lo apoyaré como lo he hecho hasta ahora, por el bienestar de todos. Si mi nombre vuelve a escena defenderé el arco rojinegro con la mayor entrega.

La sanción de seis juegos no solo lo apagó en Concacaf, también en el torneo local y hasta la Selección Nacional, ¿tenía claro que lo esperaba el congelador?

Eso lo tenía bien claro desde que me notificaron de la sanción que había impuesto la Concacaf tras el altercado con los jugadores del Cruz Azul. Sabía que en este Verano iba a perder protagonismo y que probablemente iba a perder oportunidad de ser llamado a la Selección Nacional, es lo lógico: si usted no tiene ritmo de competencia no tiene posibilidad de entrar en una convocatoria.

¿Cómo invirtió el tiempo libre en estos meses?

No he perdido el tiempo, me he preparado de la mejor manera esperando esta oportunidad, desafortunadamente quedamos eliminados de un torneo que ansiamos. Ahora queda tratar de retomar ritmo y ver si podré tener acción en las fechas que le restan al torneo para entrar en los planes del profesor Wanchope.

¿Cómo tomó el hecho de saber que se podía estancar todo el buen trabajo que traía desde hace prácticamente cuatro años?

Vieras que no me volví loco, lo tomé como debía, con tranquilidad y profesionalismo. Sabía de antemano lo que se venía, porque además era lo lógico. No podía exigir una titularidad si en el torneo de la Concacaf no podía estar y en esos juegos deben de estar los compañeros que están al 100%, y usted para estar bien debe tener ritmo de competencia. Un jugador sin ritmo difícilmente podría exigir estar en la nómina.

¿Invirtió las horas libres en pulir algún aspecto?

En este tiempo me preparé un poquito más en lo físico, punto que se deja de lado cuando se juega domingo, miércoles y domingo. Mentalmente también y los fines de semana que no acompañaba al grupo en un partido lo aprovechaba en familia. Ahora estoy presente para tratar de hacer las cosas igual o mejor que en los últimos años. Estoy preparado para el momento en el que Óscar (Ramírez) me necesite.

¿Adoptó el papel de consejero cuando por momentos se criticaron acciones de Lewis?

Sí, esto no es solo de los 11 o 14 que juegan, acá somos 30 jugadores que apoyamos al compañeros, nos aconsejamos cuando alguno falla en algo, porque somos una familia y podemos tener esa libertad y confianza de decirnos las cosas sin pena alguna.

“Dexter (Lewis) es un arquero de vasta experiencia, a mí hubo compañeros que siempre me aconsejaron y yo eso lo agradezco, así que si puedo dar un consejo no lo voy a negar”.