Algunos creían que era el fin de su carrera; pero él fue el primero en no darse por vencido

Por: Fanny Tayver Marín 26 julio
Pablo Gabas tiene motivos para sonreír, después de ganarle la partida a la única lesión grave que ha sufrido en su trayectoria.
Pablo Gabas tiene motivos para sonreír, después de ganarle la partida a la única lesión grave que ha sufrido en su trayectoria.

Volver al fútbol después de una lesión grave no es fácil y Pablo Gabas ya pasó por esa dura experiencia.

El capitán de Alajuelense difundió en sus redes sociales un emotivo video, en el que muestra el paso a paso de lo que fueron los ocho meses que estuvo fuera de las canchas por una ruptura en el ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha.

Algunos creían que era el fin de su carrera; pero él fue el primero en no darse por vencido.

Después de que se lesionó el 25 de setiembre de 2016 en la cancha natural del estadio Edgardo Baltodano, su propósito era volver a jugar, a como se dio en la mayoría de fogueos de pretemporada y a como lo hará el domingo, cuando la Liga visite a Grecia, a las 11 a. m., en el Estadio Nacional.

Gabas se apoyó en su esposa Dayana Guillén y en sus hijos Daniel y Mateo para afrontar con disciplina y perseverancia un proceso de recuperación que llevó al pie de la letra.

La prueba implicaba coraje, dolor y hasta impotencia, porque cada vez que veía a la Liga desde la gradería le entraban esos deseos de estar en el campo de juego.

"Lo más difícil de estar afuera es no haber podido ayudar al equipo en momentos difíciles. Comparto esto para que no se rindan nunca. Mi sueño es reconquistar la gloria con esta camiseta que nos representa. Siempre con esfuerzo, garra y corazón. Somos la Liga", menciona Gabas en el video.

"Luego de estas palabras quiero agradecer a Dios por los momentos que me hizo vivir, por lo fuerte que me hizo. Agradecer a mi esposa, a mis hijos, a la familia cercana. Agradecer a la gente que me dio la mano, que nunca me la soltó y también agradecer a los que me la soltaron, porque me di cuenta de que nunca iban a estar. Gracias a todos".

Días atrás, el volante manifestó a La Nación: "No ha sido fácil, sobre todo porque tengo 35 años, llevo un tiempo de recuperación, había que hacer fuerte la cabeza y volver. Estoy de buena manera, fue un desafío que lo tenía planteado y se ha podido conseguir, ahora queda volver a retomar el ritmo, que es siempre lo más difícil".

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