El capitán de la Liga tiene seis meses más de contrato y su intención es jugar el Clausura 2018

Por: Fanny Tayver Marín 30 noviembre
Pablo Gabas fue titular en los últimos dos partidos de Alajuelense en el Apertura 2017. Foto: Rafael Murillo.
Pablo Gabas fue titular en los últimos dos partidos de Alajuelense en el Apertura 2017. Foto: Rafael Murillo.

Pablo Gabas tiene seis meses más de contrato con Alajuelense y está convencido de que aún puede serle muy útil al equipo desde su rol como volante y capitán.

Él mejor que nadie sabe de la exigencia que tiene la Liga, tras cuatro años de sequía.

“No podemos estar más tiempo sin títulos, tenemos que volver a ser protagonistas, meternos en cuadrangulares, meternos en finales y pelear por ganarlas”, afirmó Gabas.

Desde su óptica, los rojinegros tienen la gran oportunidad de cambiar su rumbo en el Clausura 2018, en vista de que esta vez la apuesta es por reforzarse con hombres de experiencia.

El semestre fue extraño para el volante que actuó 650 minutos en este torneo.

“Cerré jugando y cerré jugando bien, dos partidos con 90 minutos, las veces que ingresé lo hice de la mejor manera y físicamente me siento muy bien, la rodilla respondió cuando había muchas dudas en el medio, de doctores, de algunos allegados al club de que no iba a volver y me preparé, mentalmente me hice fuerte y físicamente también”, contó.

El año pasado, Gabas sufrió la primera lesión seria en toda su carrera futbolística: una ruptura total del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha que implicó unos ocho meses de recuperación.

“Volví, la rodilla está bien y le daremos continuidad hasta donde Dios quiera”, apuntó.

Gabas tiene 35 años, pero para él, más que la edad, lo que realmente importa es lo que se pueda aportar en la cancha y en su caso, terminó siendo competencia para los jóvenes.

“Eso lo van demostrando muchos jugadores, como Danny Fonseca, Leo González, Júnior Díaz, Víctor Núñez, son futbolistas que han llevado una vida ordenada, se han cuidado y pueden seguir participando”.

Inclusive, el manudo cuenta un poco su propia experiencia.

“En el caso mío también, cuando los jóvenes por ahí se toman permisos para hacer otras cosas, yo estoy en casa tratando de recuperarme para venir bien al otro día, esa es la mentalidad de un jugador grande que sabe que su cuerpo día a día, aunque cuesta más recuperarse, sabe que también lo tiene que cuidar al máximo”.

Gabas asegura que él es muy autocrítico, pero lo ocurrido este semestre le confirma que aún puede jugar y bien.

“Si veo los partidos en los que me tocó jugar, ingresé de la mejor manera, los minutos que se me dio y si veo de este semestre, lo único estuve parado fueron dos semanas por una recarga muscular, osea que entrené y a pesar de no estar jugando siempre estuve sumando desde cualquier punto de vista”.

Además, dijo: “Terminar jugando es una demostración de que uno estaba como para estar adentro en cualquier momento y por ahí las situaciones y las decisiones no le permitían estar a uno jugando, pero es una lástima que no pudimos llegar a sumar más minutos desde antes, por ahí habría cambiado un poco la situación”.

La Liga volverá a usar todas las plazas de extranjeros para el próximo torneo, una de las cuales está reservada para el atacante hondureño Roger Rojas.

Y por lo ocurrido en este año, en el que no se acertó con ninguno de los foráneos, Gabas considera que a los nuevos hay que hablarles claro desde el inicio.

“El tema del extranjero es que siempre sos mirado con lupa, que tenés que demostrar desde el primer día y sobre todo te tiene que acompañar mucho el grupo de jugadores, entonces, nosotros, los que estamos acá, cuando viene un jugador de afuera, tenemos que hacerle entender dónde está y ayudarle a que ese acoplamiento sea más fácil de lo que se cree, así que eso es lo importante para el extranjero”.

Pero considera que también hay que tener un poco de tacto para hacerles entender a dónde llegan, el nivel de presión que maneja la Liga, pero que tampoco se sientan intimidados por eso.

“Cada vez que vienen chicos yo trato de darles votos de apoyo, estar cerca, ayudarles en la inserción al grupo, en romper ese hielo y a facilitarles las comodidades que necesiten, ya después queda en ellos”, apuntó.

Desde hace tiempo, Gabas se ha venido preparando académicamente, alistando el terreno para cuando deje el fútbol.

El capitán manudo se graduó como bachiller en administración de empresas y también sacó un técnico en gestión deportiva.

Debido a la renuncia de Pablo Nassar como gerente deportivo de la Liga, muchos aficionados lo señalan como un candidato para asumir esa vacante.

Sin embargo, pareciera que su prioridad es lo deportivo.

Y para lo demás, le dará tiempo al tiempo.

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