Por: José Pablo Alfaro Rojas 15 noviembre, 2016
Johan Venegas se adelanta a John Brooks para anotar el primer tanto de la Selección, anoche. El tico fue punto alto, pese a que muchos no lo veían de titular. | MELISSA FERNÁNDEZ
Johan Venegas se adelanta a John Brooks para anotar el primer tanto de la Selección, anoche. El tico fue punto alto, pese a que muchos no lo veían de titular. | MELISSA FERNÁNDEZ

Los movimientos en la pizarra del timonel Óscar Ramírez surtieron efecto; Johan Venegas rompió el muro de Estados Unidos con su movilidad en ataque y luego Joel Campbell entró al campo para liquidar el duelo.

Una vez más, la lectura de juego de Machillo le dio réditos a la Sele, aunque en esta ocasión tiene un valor especial para el técnico, ya que le devolvió la cachetada al equipo que más lo hizo sufrir en esta era, cuando cayó 4 a 0 en la Copa América.

Venegas tuvo la sapiencia adecuada para filtrarse entre los zagueros de EE. UU., al aprovechar su desequilibrio.

El atacante remató directo a marco en tres ocasiones, hizo dos tiros por fuera, recuperó dos balones y abrió la senda del triunfo con un gol de cabeza.

Costa Rica fue muy superior en su propuesta de juego. Primero al tener amplios recursos para generar ocasiones de gol y controlar el partido, y después al retroceder la línea de presión y encontrar los espacios mediante los contragolpes.

Los hombres titulares también cumplieron con las expectativas. Rónald Matarrita dio una asistencia a gol y José Salvatierra no desentonó en sus funciones por banda derecha.

Y en la zaga, Michael Umaña cumplió con mucha solvencia.

La cereza en el pastel fue la entrada de Joel, que le rompió la cintura al zaguero de Estados Unidos John Brooks, y encontró los espacios para liquidar el duelo con un doblete.