Con el campeonato, el Machillo se convirtió en el técnico con más títulos en Alajuelense

Por: Johan Umaña V. 23 diciembre, 2013
Óscar Ramírez, ténico de Alajuelense.
Óscar Ramírez, ténico de Alajuelense.

Algunos jugadores caían al suelo entre lágrimas, otros festejaban llevados por la euforia..., él seguía trabajando incluso después de ese último penal de Cristian Oviedo.

El hoy histórico entrenador erizo huyó del festejo para entregar cuentas a la prensa. Respondió de todo, hasta que las preguntas llegaron al álgido tema de los fichajes, ahí hizo una petición clara.

“Déjenme celebrar”. Fue entonces cuando el Machillo se enrumbó al camerino, intentó alejarse del protagonismo, pero no pudo escapar a los abrazos de la afición.

Óscar Ramírez ayer escribió una página dorada en la historia de la institución del Alajuelense, al darle su título 29.

El Machillo se convirtió en el primer entrenador en ganar cinco coronas en el banquillo de los rojinegros.

Ramírez ha cosechado cinco torneos (Invierno 2010, Verano 2011, seguido por los Inviernos del 2011, 2012 y 2013), esas son las cinco joyas de su corona, y ahora está por encima de Salvador el Indio Buroy Soto, quien coleccionó cuatro.

Además, el estratega de los manudos es uno de los mejores de la historia, solamente superado por Marvin Rodríguez, quien ostenta seis cetros en su vitrina.

El cauteloso entrenador de los manudos igualó en certámenes con el brasileño Odir Jaques.

A sangre fría. Nuevamente, el planteamiento de los alajuelenses venció a Herediano, un rival bastante fuerte si se toma en cuenta cómo llegó a esta final, goleando a sus rivales y con buen fútbol.

Sin embargo, Ramírez planteó el juego de ida y vuelta, fiel a su estilo calculador, de hecho nunca le ha fallado, pues mantiene un invicto en las finales.

Sobra decirlo, pero Ramírez y su planilla están curtidos para las últimas instancias en las que se necesita mantener el juego a sangre fría, que no les tiemble el pulso para tomar una decisión o rematar desde los 11 pasos.

Otra vez el temple del accionar alajuelense fue puesto a prueba por el fuelle de la metralla herediana, no obstante el partido quedó en empate y se definió en la prórroga, como las últimas tres entre manudos y florenses, todas con el mismo resultado a favor de los liguistas.

Al finalizar el cotejo, todo fue un festejo rojinegro, mas Machillo se mantuvo calmado. Decidió que lo mejor era darle el crédito a los jugadores, quienes empaparon las camisetas en el terreno de juego.

Cuando se le preguntó sobre su récord histórico con los erizos, Ramírez hizo una larga pausa, hasta que fue interrumpido por un emotivo abrazo del delantero chuchequero Johan Venegas.

Una clara demostración del sentimiento recíproco de fraternidad entre los jugadores y técnico.