Por: Jairo Villegas S. 19 junio

Imagino que los hinchas del campeón nacional deben estar practicando saltos, bailes y abrazos de gol, como dice David Patey, para festejar anotaciones.

De seguro se encuentran afinando la voz para gritar ¡gol! con el alma, tan fuerte que atormente a los adversarios.

Aunque el fútbol de Primera División ya hace falta, creo que los seguidores del Herediano son quienes más se frotan las manos para que el Torneo de Apertura 2017 empiece lo antes posible.

Supongo que la adrenalina llega a niveles insospechados entre la fanaticada del Team , luego de ver ayer a su gerente, Jafet Soto, presentar a tres delanteros que tienen dinamita pura en sus piernas.

Soto vistió de rojiamarillos a Jonathan Hansen, un viejo conocido del club que el torneo pasado estuvo a préstamo en la Liga de Ascenso mexicana.

Con los florenses, Hansen marcó 25 goles en tres torneos. Sin duda, tiene claro el camino a la red rival, aunque en su aventura azteca solo clavó un dardo, pues jugó a cuentagotas debido a una lesión.

Por si fuera poco, en el Estadio Eladio Rosabal Cordero aparecieron ayer, ante las cámaras, los dos mejores extranjeros del Verano 2017: Luis Ángel Landín y Julio Cruz.

El primero amargó 13 veces a sus contrincantes el semestre anterior cuando vistió la indumentaria de Pérez Zeledón, mientras que el segundo lo hizo en 11 ocasiones con el extinto Belén (hoy Guadalupe FC); de hecho, fue clave para que el club no descendiera.

Los seguidores de Herediano pueden sacar pecho con estos refuerzos.

Ellos se suman a Jairo Arrieta, figura florense con 15 anotaciones en el Verano, así como Víctor Mambo Núñez, pues aunque su cuota goleadora viene a menos (solo hizo cinco tantos en el último torneo), suele ser un verdugo cuando le dan minutos en cancha. Qué lo diga Saprissa en la final.

Herediano ya va ganando sobre todos los demás.

Los demás equipos deberán reforzar su zaga cuando se topen con el Team , que tiene un arsenal para imponerse por cualquier vía, ya sea un disparo de cabeza, un contragolpe, una jugada hilvanada o un tiro libre directo, con Elías Aguilar y Rándall Azofeifa.

Cualquiera se desea a alguno de esos artilleros, cuya estirpe les impide dar concesiones a los porteros.

Con lo mostrado el domingo, a Alajuelense le caería muy bien cualquiera de esas figuras rojiamarillas. De Saprissa hay que esperar lo que haga Jerry Bengtson, su mejor contratación hasta ahora.