El vocero de los manudos, Marco Vásquez, afirmó que todo salió conforme a lo planeado

Por: Fiorella Masís 24 febrero, 2014

Redacción

Esta semana Ministerio de Seguridad se comprometió a mantener la calma con 400 oficiales de Fuerza Pública para resguardar esta tarde la edición número 283 del clásico nacional, entre Alajuelense y Saprissa. | ARCHIVO
Esta semana Ministerio de Seguridad se comprometió a mantener la calma con 400 oficiales de Fuerza Pública para resguardar esta tarde la edición número 283 del clásico nacional, entre Alajuelense y Saprissa. | ARCHIVO

El operativo de seguridad que se implementó para el clásico nacional entre Alajuelense y Saprissa tuvo un resultado exitoso, según los dirigentes liguistas, ya que se logró el principal objetivo: que el aficionado disfrutara de manera tranquila el juego.

Durante los 90 minutos no ocurrió ningún tipo de disturbio que inquietara a los seguidores de ambos equipos o pusiera en peligro el desarrollo del encuentro.

"Todo salió conforme a lo planeado. El objetivo principal era que el aficionado tuviera la tranquilidad de que iba a vivir un espectáculo sin violencia y eso se logró. El tema deportivo y financiero estaban en un segundo plano", aseguró el vocero de la Liga, Marco Vásquez.

Según Vásquez, durante partidos de índole parecido al clásico siempre se hacen operativos, pero en esta ocasión hubo una especial atención tanto fuera como dentro del Estadio Nacional.

"Siempre hay operativos de seguridad importantes para estos partidos; todos conllevan un planeamiento muy profundo. En este caso se reforzó, por la problemática anterior. Hay que seguirlo haciendo, dependiendo del nivel del partido", agregó.

La Liga seguirá poniendo en las afueras del estadio las fotos de las 51 personas que tienen vetado el acceso a los reductos deportivos.

"Se van a seguir poniendo las fotos, esperaría que se pongan en los otros estadios", mencionó el directivo manudo.

Al mismo tiempo, Vásquez mencionó que será muy difícil que ningún miembro de una barra pueda ingresar, esto en referencia a algunos integrantes de las barras que pudieron entrar al juego.

"Siempre va a ser muy difícil mantener a grupos organizados fuera del estadio, si es gente que paga su entrada y no tiene ningún impedimento. Si lo que vamos a ver en los estadios son cánticos y apoyo, yo eso no le veo ningún problema. Lo que sí es totalmente reprochable, y que queremos eliminar, es el tema de violencia y drogas", finalizó.