Por: Eduardo Baldares 25 abril, 2016

Ojalá que este jueves la Asamblea de Unafut rechace el nuevo formato que se propuso para disputar el Campeonato Nacional a partir de la temporada 2016-2017, en el que se mantendrían incólumes los torneos cortos y la fase clasificatoria de 22 fechas, pero en lugar de semifinales se disputaría una cuadrangular todos contra todos. El líder de temporada regular quedaría sembrado en una eventual final (disputable solo si no gana también la cuadrangular). En síntesis, en lugar de 26 fechas, habría 28 o 30 por certamen. ¡Más saturación del calendario!

Dice la justificación publicada en unafut.com que el nuevo formato “revalorará la fase regular, ya que cada partido tendrá un valor (sic), aumentarán los partidos de alta trascendencia y se pensará más en el aficionado a la hora de la calendarización (…) Asimismo, habrá un mejoramiento del producto, mayor interés de los aficionados, medios de comunicación, mejores taquillas, patrocinios y ratings , es decir, más dinero para inversión”. Bla bla bla.

Sin embargo, si se mantiene la fase regular tal y como está, ¿de dónde sacan que tendrá ahora tantísimos beneficios solo porque sí, como por arte de magia? Yo lo veo exactamente igual al formato anterior, solo que con dos o cuatro partidos más en la segunda ronda. O sea, “más pior”.

Para colmo de males, se elimina el Torneo de Copa, que, bien trabajado, les permite a los equipos tener una pretemporada competitiva y atractiva antes de cada certamen invernal.

Si de verdad quisieran “justicia” (argumento que esgrimen), harían los torneos a dos vueltas para que se proclame campeón el que más puntos acumule. Y punto. Pero si quisiesen drama, podrían dejar las semifinales actuales intactas, con ventaja deportiva, e innovarían con semifinales en la parte baja: 12 contra 9 y 11 contra 10, que los perdedores pasen a una final de Invierno para no quedar sembrados en una posible final contra el último del Verano... que si es el mismo, desciende. Así, los puestos 5 y 6 lucharían por clasificar, mientras que los lugares 7 y 8 celebrarían, al menos, no caer en las semifinales de la parte baja. Además, del 1 al 8 de la general se clasificarían al siguiente Torneo de Copa. Ahí sí estaríamos hablando de emoción en todos los renglones de la tabla.