Por: Amado Hidalgo 22 abril, 2015

Lunes en la mañana. Me levanto con la misma cara de loco de cualquier día. El espejo no miente. Pero, salvo la cara, los lunes son diferentes: el desayuno siempre viene acompañado de fútbol impreso en crónicas, fotos, entrevistas y estadísticas.

Seguramente porque la locura no tiene remedio, me apresuro a buscar el periódico con el mismo afán de ocho días atrás: que los legionarios hayan anotado muchos goles y ganado todos sus encuentros, que los cronistas reseñen partidazos del torneo local, que nadie le eche culpa a los árbitros, que ningún entrenador se haga la víctima, que no haya ningún empate – y menos a cero– y que la rotación no sea excusa para la calamidad de algún equipo.

¡Oh decepción! Navas sigue anclado en la banca, Borges se hunde con su Deportivo, Campbell continúa sin goles, Ruiz no figura en los titulares de un mal equipo de segunda, Oviedo no recupera el puesto, Junior perdió el suyo hace rato, Alvarado otra vez goleado y Gamboa se asolea en la banca. Solo Duarte y Pipo me dan alegrías.

¿Y el fútbol de casa?: “ La tienen contra mi equipo”. “Los árbitros nos mandaron a segunda”. “Vamos a pelear hasta el último día”. “Pagamos por la rotación obligada”. “La mala cancha nos perjudicó”... Leo de cada entrevista un par de líneas y salto a la otra, esperando que no se me atragante la tostada. Ni la mermelada me quita el mal sabor de boca.

Busco a ver si ya echaron a Juan Carlos Román del Comité Ejecutivo, pero no. Extraño la esperada entrevista donde el técnico reconoce que el penal a su favor no fue. Me pierdo en la sopa de letras en busca de un elogio para un árbitro, de una crónica que me haga vibrar por el fervor que despertó en el reportero o de un halago a las barras bravas porque al fin pudieron convivir.

Quisiera volver a la cama. Pero el teléfono no me deja. Está lleno de memes ridiculizando a los perdedores, de montajes graciosos, soeces, llenos de picardía, fanatismo y a veces de odio y xenofobia.

Preferiría estar aún dormido. Y que, al despertar, mi cara no me recuerde al loco de siempre y el periódico me cuente que Heredia y la Liga van a la final de la Concacaf, que Saprissa fue invitado a la Libertadores, que la Sele sigue invicta desde el Mundial y que los legionarios están en las portadas del mundo.