Por: Johan Umaña V. 23 octubre, 2014

¿Cuál es el estadio más difícil para jugar en el mundo? La leyenda del fútbol estadounidense, Landon Donovan, siempre ha tenido una respuesta muy concreta.

“El Saprissa se siente como el lugar más difícil para jugar fútbol. En El Salvador los aficionados están lejos, incluso en el Azteca están todavía más lejos.

“En el Saprissa uno siente a los aficionados, uno los escucha justo detrás de uno”, comentó el año pasado Donovan a la revista Sports Illustrated.

Los estadounidenses lo tienen bastante claro, la Cueva no les gusta y es porque a través de los años se ha constituido en un cementerio de “gringos”.

La selección de las barras y las estrellas perdió sus seis partidos de eliminatorias en Tibás.

Desde la clasificación para Francia 1998, hasta la de Sudáfrica 2010, la Tricolor siempre la tuvo a su favor contra Estados Unidos. En total se anotaron 15 goles para los ticos, por solo cinco en contra.

En materia de clubes, solo el Columbus Crew ha salido victorioso de la presión en el Saprissa.

El Real Salt Lake de Álvaro Saborío (al frente) perdió en la Cueva en abril del 2011. Lo marca el defensor de Saprissa Víctor Cordero. | MANUEL VEGA
El Real Salt Lake de Álvaro Saborío (al frente) perdió en la Cueva en abril del 2011. Lo marca el defensor de Saprissa Víctor Cordero. | MANUEL VEGA

El Monstruo ha ganado cuatro partidos oficiales contra estadounidenses por algún torneo de la Concacaf, con víctimas como el Columbus Crew, el Kansas City (en ese entonces llamados Wizards), el Galaxy de Los Ángeles y el Real Salt Lake de Álvaro Saborío.

El balance se completa con solo un empate, ante el DC United, y una derrota, la mencionada ante el Crew, en setiembre del 2009.

En partidos amistosos contra estadounidenses el balance es de dos empates: ante el New England Revolution y ante la selección Sub-23 de los norteamericanos.

Panorama alentador para Saprissa, que hoy recibirá al Sporting Kansas City en un duelo vital por la Concacaf, a las 8 p. m., y espera tener la Cueva repleta a más no poder y apoyando al equipo sin parar.

Ayer solo faltaban por vender 1.500 entradas de gradería sur, cuyo acceso es restringido para quien esté empadronado.