Llegada de Michael Umaña pone en una encrucijada al nuevo timonel de Saprissa

Por: Juan José Herrera Ch. 30 enero, 2013

La llegada de Michael Umaña al Deportivo Saprissa pone en una encrucijada al técnico Ronald González: escoger entre el nuevo refuerzo, el capitán o el que dice adiós.

Gabriel Badilla, Douglas Sequeira y ahora Umaña son los tres nombres que la lógica pone al frente en la lista de centrales de la S para este Torneo de Verano .

El problema es que el sistema de González se inclina a la línea de cuatro atrás, un esquema que lo obligaría a dejar a uno de los tres calentando el banquillo.

Sin embargo, lo tiene claro: reconoce que la tarea es complicada pero se alegra porque sabe que es mejor “que sobren y no que falten”.

“Es dificilísimo pero es un buen problema para mí, sabiendo que se trata de un equipo que va a empezar a competir dentro de poco domingo y miércoles, donde va a haber selección, lesiones y suspensiones... Es mejor que haya jugadores para escoger y no que hagan falta”, afirmó el estratega ayer.

Para González, el problema es que los tres tienen una particularidad que en cualquier otro equipo es casi sinónimo de titularidad.

Badilla es el capitán del equipo y como tal es difícil imaginarlo con cartel de relevo, menos ahora que empieza a recuperar ritmo luego de una incómoda lesión.

Sequeira, por su parte, es sin duda el jugador más regular de este Saprissa en crisis y el hombre que más corazón le aporta a la cruzada morada; además, viene de ser premiado con una convocatoria a la Selección y por si fuera poco este sería el último torneo en su carrera.

Y luego viene Umaña, un hombre que goza de la confianza del entrenador, pieza inamovible en la Tricolor y el último refuerzo de peso para esta campaña.

Sin embargo, González prometió que ninguna situación fuera de la cancha va a inclinar su balanza en la elección, y que, fiel al discurso de cualquier banquillo, jugará el que más méritos acumule.

“Va a jugar el que mejor ande y punto. Cada quien va a aprovechar su oportunidad, y si lo hace bien y el equipo gana seguirá, pero si vemos que por una situación táctica el partido no le conviene jugará otro.

“Aquí estamos hablando de que el bien general está por encima, importa Saprissa no algún jugador por su edad o trayectoria”, dijo.