Por: Gabriel Vargas B. 10 diciembre, 2013

Un aficionado manudo no identificado llegó temprano. | ALONSO TENORIO
Un aficionado manudo no identificado llegó temprano. | ALONSO TENORIO

El llenazo en el Alejandro Morera Soto dejó anoche como saldo una recaudación de ¢140 millones para la dirigencia de Alajuelense.

Así lo confirmó el secretario técnico manudo Víctor Reyes. Se vendieron las casi 13.000 entradas que pusieron a disposición.

Ayer el Alejandro Morera Soto lució sus mejores galas en un juego que más que una semifinal, parecía la definición de un título.

No era para menos. Se enfrentaban los dos acérrimos rivales del fútbol costarricense en la casa de los manudos.

La obligación de ganar que tenía Alajuelense impulsó a sus aficionados a colmar el Morera.

En contraparte, los saprissistas fueron clara minoría, llegaron en poca cantidad a las gradas del reducto alajuelense y no contaron con su barra, la Ultra Morada.

En los alrededores se presagiaba una fiesta. Los dispositivos de seguridad demostraron que se jugaba algo muy importante.

No importó que fuera noche de lunes, poco usual para el fútbol, mucho menos para un clásico de tal trascendencia. Tampoco incidió la fuerte lluvia que cayó dos horas y media antes en Alajuela.

Los aficionados alajuelenses superaron por mucho a los saprissistas anoche en el Morera Soto. | RAFAEL PACHECO
Los aficionados alajuelenses superaron por mucho a los saprissistas anoche en el Morera Soto. | RAFAEL PACHECO

Aún así los aficionados abarrotaron las gradas del Morera y las calles aledañas al reducto.

El pitazo inicial trajo consigo el nerviosismo, la angustia y la algarabía para la afición triunfadora.