Los limonenses jugaron mejor ayer que la Barriada , pero dejaron ir puntos

Por: José Luis Rodríguez C. 5 octubre, 2014

Limón. El pecado de dejar pasar las fechas y no puntuar se ha convertido en el mayor lastre de Limón, equipo que trata de escapar de la zona de descenso, pero que no hace el fútbol necesario para lograrlo.

El empate a cero que transaron ayer en casa frente a Carmelita, ayudó poco a los locales, mientras que a los verdolagas los metió al top cuatro del fútbol mayor, allí donde están los boletos para avanzar.

De no ser por la agradable sorpresa de Jossimar Pemberton, uno de los jóvenes valores que cada año surgen del Atlántico, el juego habría sido aburrido y tedioso.

Este chico, con el “90” en la espalda, se cansó de rematar y llevar el peso de la ofensiva.

En una de sus tantas llegadas él le envió un centro a Parks a media altura, que inexplicablemente el corpulento delantero no atinó.

Jossimar Pemberton (90) fue el jugador más insistente de la ofensiva limonense ayer en el Estadio Juan Gobán, pero su esfuerzo fue en vano ante el sólido trabajo de la defensa carmelita. | FABIÁN HERNÁNDEZ
Jossimar Pemberton (90) fue el jugador más insistente de la ofensiva limonense ayer en el Estadio Juan Gobán, pero su esfuerzo fue en vano ante el sólido trabajo de la defensa carmelita. | FABIÁN HERNÁNDEZ

Parks, a quien los kilos de más le han quitado velocidad y reacción, solo tenía que poner el pecho o levantar la pierna para que la pelota entrara, mas no lo hizo.

Pese a que los caribeños llevaron el peso de la primera parte, el cerco defensivo carmelo, en unas ocasiones, y la falta de precisión limonense, en otras, se encargaron de que el marcador no se moviera.

Es cierto que los locales marcaron la pauta y tuvieron mayor posesión, pero este Carmelita sabe a lo que juega y no solo se planta bien atrás, sino que sabe cuándo acelerar y lanzar contragolpes.

El problema de los verdolagas en el primer período es que la pelota pasó muy poco por Verny Ramírez, su cerebro, contrario a lo que hizo Alexánder Espinoza, tocador verdiblanco, que sí fue protagonista.

Espinoza y Pemberton trataron una y otra vez de poner le pelota en el suelo y subir, mas Carmelita se cerró hasta con nueve en la zaga.

Pero gente como Pemberton, incansable y deseoso, no deja de intentar, y al 53’ pegó en el horizontal un ataque iniciado por Espinoza.

Treinta segundos más tarde otra vez Pemberton volvió a aparecer, pero su balón se fue desviado.

Ante el asedio que sufría su equipo, Guilherme Farinha, estratega carmelo, metió en el complemento a Francisco Rodríguez y Ronny Mora, dos ofensivos.

Como respuesta, Kenneth Barrantes, novel entrenador limonense, le dio luz verde al regreso de Kurt Bernard, veterano mediocampista con un año de no jugar, pero aún con sobrado talento.

El ingreso de Bernard tenía como objetivo una mejor transición pese a que en ese momento ya Carmelita tenía la pelota y llegaba.

Si los visitantes no marcaron fue porque Ángelo Padilla dejó ir la más clara del partido solo frente al marco, pues la envío arriba.

El error desconectó a Carmelita y enchufló a Limón, que tras un enlace entre Bernard y Pemberton estuvo a punto de anotar pero Darío Delgado la sacó de la línea.

Aquella fue la última de los locales, que siguen dejando puntos; Carmelita hizo un buen negocio.

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