Por: Daniel Jiménez, Kenneth Hernández Cerdas 25 noviembre, 2015
Limón vista el Morera Soto esta noche para enfrentar a Alajuelense.
Limón vista el Morera Soto esta noche para enfrentar a Alajuelense.

Alajuelense tuvo en Limón un recio contendiente que lo metió en apuros la noche de este miércoles en el Morera.

El líder del torneo apenas pudo empatar contra un aguerrido rival que se aferra a la ilusión de avanzar a la semifinal.

Con el 1-1, los erizos deben derrotar de locales a la Universidad de Costa Rica, este domingo a las 5 p. m., para asegurar la cima del Invierno.

Lo anterior les permitirá llegar a 47 puntos, cifra imposible de alcanzar por su escolta, el Club Sport Herediano.

Por su lado, la Tromba alcanzó a Santos en el cuarto lugar con 31 puntos y lo pone en jaque al igual que a Cartaginés.

La divisa caribeña puso contra las cuerdas a los rojinegros sin que calentara el juego.

En el minuto dos, José Salvatierra perdió una pelota, Erick Scott cazó el esférico y lo sirvió de inmediato al corazón del área donde apareció Jossimar Pemberton para liquidar por bajo a Alfonso Quesada.

Aquella bofetada provocó la reacción inmediata de los alajuelenses, que de golpe se lanzaron a buscar la igualdad.

Once minutos después, el león igualó el marcador. Una combinación entre Osvaldo Rodríguez y Jonathan McDonald le permitió al artillero fusilar a Dexter Lewis, quien regresó a la casa manuda vestido de limonense.

Las anotaciones abrieron aún más el juego, ya que los visitantes no se quedaron quietos en el campo del Morera. Y la Liga, por su condición de local, nunca perdió de vista la cabaña rival.

El equipo alajuelense repitió la propuesta que ha pulido a lo largo del torneo, el eterno pasabola para asegurar la posesión y desde ahí maniobrar para encontrar las vías al gol.

Fue así como los manudos hallaron un espacio valioso para herir a su oponente; en el 34’ un balonazo sobre José Salvatierra acabó en un dudoso penal sobre el lateral. Kenner Gutiérrez cobró, pero Lewis atrapó el disparo y le negó la anotación.

Esa acción ratificó lo pareja que estuvo la primera parte.

La tendencia se mantuvo en el complemento porque los limonenses cerraron espacios y metieron a Alajuelense en una espesa telaraña.

Para desatorar el compromiso, del banquillo alajuelense emergió Allen Guevara, quien también fue acorralado por la muralla verdiblanca.

Lo mismo le sucedió a Andrés Lezcano, quien también ingresó con la misión de romper el cerco limonense.

La desesperación se apoderó de los anfitriones en la recta final ya que el tiempo pasó y el esperado gol nunca cayó.