Paradas del arquero fueron vitales para ganarle al Celta y fugarse en la cima

 25 octubre, 2015
El portero Keylor Navas achicó y bloqueó un disparo a quemarropa de Iago Aspas (9), atacante del Celta de Vigo. El Real Madrid ganó 1-3 y es líder en España. | AFP
El portero Keylor Navas achicó y bloqueó un disparo a quemarropa de Iago Aspas (9), atacante del Celta de Vigo. El Real Madrid ganó 1-3 y es líder en España. | AFP

Literalmente, las manos del arquero Keylor Navas mantienen al Real Madrid en lo más alto de la liga española.

El equipo merengue solventó el sábado una dura visita al Celta de Vigo, gracias a las intervenciones precisas del guardameta nacional, y se apropió en solitario del primer lugar de dicha competición europea.

A pesar de que el marcador no fue estrecho, los madridistas se impusieron 1-3 y el notable trabajo de Navas bajo los tres palos incidió para que su equipo saliera con la victoria debajo el brazo.

El guardameta dio un recital de paradas, puntualmente en el primer tiempo, y mantuvo su arco en cero cuando más momentos de congojas vivió el cuadro blanco, vestido de azul oscuro ayer en Balaídos.

Keylor detuvo la rayería de los locales apoyado en sus habituales reflejos felinos y en su potencia para estirarse. Así envió el balón lejos de su guarida para convertirse en figura por encima del hombre al que todos los focos iluminan: Cristiano Ronaldo.

Precisamente fue el delantero portugués quien abrió el marcador apenas en el minuto 7 y después, en el 22’; Danilo agrandó la diferencia que, en ese momento del juego, parecía lapidaria.

Entre un gol y otro apareció Navas para asegurar su puerta.

El recital. En el 16’ , el portero voló para desviar con su guante derecho un remate cruzado de Orellana. Esa acción evitó que el cuadro vigués empatara la pizarra.

Sucedió lo mismo cuando el marcador estaba 2-0: en el 24’ Keylor se estiró para bloquear un remate de Jonny.

En el 31’ mandó al córner un tiro libre cobrado por Wass y, siete minutos después, se lució al hacer de escudo ante un tiro a quemarropa de Aspas.

En el 42’, a poco de bajar la persiana del primer tiempo, Navas cerró su repertorio con un manotazo a la izquierda que impidió el ingreso del esférico.

Con tal insistencia sobre la guarida del generaleño dio la impresión de que solo un golazo, o un grueso despiste de la zaga merengue, serían capaces de derretir el hierro con el que el tico levantó su muro.

En la segunda parte, la exigencia no fue tan severa para el meta, quien tuvo la fortuna de contar con Marcelo de aliado para evitar el descuento en un remate de Nolito. La pelota pasó en medio de las piernas de Navas, pero el brasileño la sacó justo de la línea de sentencia.

La jugada anterior ocurrió en el 70’ y en el 84’, el mismo Nolito facturó un golazo tras colocar el globo naranja en el ángulo derecho de Keylor.

Por más esfuerzo que hizo, el misil del artillero celeste resultó sencillamente imparable.

El Madrid, más efectivo y pragmático que brillante, cerró la victoria con el 1-3 de Marcelo en en el minuto 95 y con el Celta aferrado a buscar un empate que nunca logró.

Así, gracias a las manos salvadoras de un infranqueable Keylor Navas, el Real Madrid se afianza en la cima del torneo con 21 puntos, separado por tres del FC Barcelona que juega hoy, a las 11: 15 a. m. ante el Eibar.