Por: Cristian Brenes 12 noviembre, 2016
Marco Ureña lucha una pelota con el defensor de Trinidad y Tobago Khaleem Hyland en el primer tiempo del encuentro. Ureña se vio esforzado, sin embargo no pudo aportar en ofensiva porque hizo un trabajo de desgaste. En la segunda imagen, la afición costarricense disfruta la victoria en el estadio Hasely Crawford. | TRINIDAD EXPRESS/ DEXTER PHILIP
Marco Ureña lucha una pelota con el defensor de Trinidad y Tobago Khaleem Hyland en el primer tiempo del encuentro. Ureña se vio esforzado, sin embargo no pudo aportar en ofensiva porque hizo un trabajo de desgaste. En la segunda imagen, la afición costarricense disfruta la victoria en el estadio Hasely Crawford. | TRINIDAD EXPRESS/ DEXTER PHILIP

Puerto España. Costa Rica demostró que las transiciones rápidas y el fútbol de toque son sus principales armas. Así castigó a Trinidad y Tobago en dos ocasiones para asegurar su primer triunfo en la hexagonal final de Concacaf.

La primer diana costarricense llegó por medio de Christian Bolaños, pero luego de una combinación de lujo que se creó en el sector derecho.

Seis toques fueron suficientes para que la Sele quebrara la defensiva trinitense.

Bryan Ruiz se la dio a Cristian Gamboa, Gamboa se la devolvió a Ruiz, quien en el centro del campo se la entregó a Joel Campbell para que volviera a combinar con Gamboa; seguidamente recibió la pelota Celso Borges, que filtró el balón a la espalda de los zagueros para que Gamboa se adentrara y le diera la asistencia a Bolaños.

Hay que destacar la lectura de Bolaños, quien no dejó de seguir la jugada desde el medio del campo para así cerrar y concretar la anotación.

“Empezar la eliminatoria de visitante es bien complicado, en el primer tiempo jugamos muy inteligente. En la segunda parte hablamos que teníamos que aprovechar la opción que nos quedara y creo que lo logramos”, manifestó Bolaños.

Ya con el marcador a favor, Costa Rica comenzó a manejar con tranquilidad el cotejo, mientras Trinidad apuró y buscó por medio de las variantes crear problemas en el marco defendido por Keylor Navas.

Óscar Ramírez hizo ingresar a Joel Campbell desde el minuto 57 para aprovechar el desgaste que había hecho Marco Ureña en el primer tiempo.

El futbolista del Sporting de Lisboa sabía cuál era su misión y no solo colaboró en la primer diana, sino que también inició el contragolpe para el segundo tanto.

En el 92’ Joel ganó en media cancha una pelota dividida, puso a correr a Christian Bolaños, el atacante del Vancouver Whitecaps utilizó su habilidad para quitar una marca y se la pasó a Rónald Matarrita para que pusiera el 2 a 0 final.

El lateral izquierdo demostró su calidad a la hora de definir y colocó la pelota pegada al poste de mano derecha del meta rival.

“El gol es producto del trabajo, pero aquí lo más importante es que el equipo gane. Creo que en el primer tiempo estábamos midiendo al rival, por dicha tuvimos mucha paciencia. Los primeros 45 minutos siempre son difíciles porque el contrincante es emocional”, explicó Matarrita.

“Sabíamos que ellos iban a tener contragolpes, por lo que teníamos que aprovechar espacios que nos dejaron, más después del primer gol”, afirmó Azofeifa.

Los seleccionados son conscientes de que comenzar con el pie derecho significa dar un mensaje al resto de rivales, sobre todo porque se están consiguiendo tres unidades como visitante.

“Fue un partido importante, necesitábamos ganar y esperamos en Dios ganarle también a Estados Unidos para continuar con este paso en esta ronda determinante”, expresó Campbell.

La Selección jugó de forma inteligente ante Trinidad, amarró las primeras tres unidades y solo tuvo que sacar dos veces la varita para demostrar su valía.