Los académicos superaron un escollo difícil contra Santos en el Ecológico

Por: Gabriel Vargas B. 8 septiembre, 2014

El arquero académico, Carlos Méndez (izq), tapó todo lo que le llegó ayer contra Santos. Ni Cristhian Lagos pudo vencerlo. | FABIÁN HERNÁNDEZ
El arquero académico, Carlos Méndez (izq), tapó todo lo que le llegó ayer contra Santos. Ni Cristhian Lagos pudo vencerlo. | FABIÁN HERNÁNDEZ

La Universidad de Costa Rica parece no tener techo ni en sus aspiraciones ni en su evolución futbolística en este Torneo de Invierno 2014 .

El triunfo 2-0 de ayer sobre Santos fue la confirmación de que los académicos se la creen; siempre lo han hecho. Pero con el pasar de los juegos se consolidan más.

Eso sí, la prueba fue fuerte. La U se topó a un equipo guapileño que juega bien y crea opciones; no obstante, la suerte no le acompaña.

Uno de los culpables de la nueva dosis de impotencia santista fue el guardameta universitario Carlos Méndez, quien tapó tres remates que parecían goles cantados.

Sin embargo, el fútbol no es de merecerlo, es de ganarlo. Y ayer fue uno de esos encuentros en el que Santos llevó las manijas del partido, pero una vez más, cosechó una derrota, la cuarta del certamen en calidad de visitante.

Por su parte, la Universidad de Costa Rica sigue invicta y es líder del Invierno. Y con todo merecimiento para los albicelestes.

Manejo. Apenas calentaba el juego y la U avisaba temprano en la meta de Adrián De Lemos. Hasta que en un tiro de esquina cobrado por Jonathan Sibaja -punto alto del conjunto local ayer- encontró al espigado zaguero Ariel Contreras y con certero cabezazo puso el 1-0.

Desde ese momento el dominio del balón fue de Santos, pero con las amarras puestas en el medio.

Fue en el segundo tiempo cuando la visita salió con todo del camerino en busca del empate con un poco más de libertad, pero entonces comenzó a acrescentarse la figura del acertado Méndez.

Empero, de nuevo, cuando mejor jugaba Santos, un desborde en contragolpe de la U le permitió a Sibaja llegar con claridad y centrar fuerte al corazón del área pequeña. En un intento desesperado por despejar, el defensor chileno Ismael Fuentes incurrió en autogol.

La moral de los caribeños se fue por un momento abajo.

La reacción surgió de nuevo, pero ya le fue imposible penetrar el cerrojo defensivo de la U, que crecía con el pasar de los minutos.

De esa manera los celestes sentenciaron el mejor arranque en su historia de la Primera División, el cual los tiene en la cima de la tabla de posiciones y con la ilusión de, ahora sí, dar el paso soñado a una final del fútbol costarricense.

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