Caribeños tuvieron 23 intentos para vencer a Saprissa y fallaron en definición

Por: Daniel Jiménez 25 febrero, 2016
El primer gol de Roy Miller en el fútbol de la Primera División le dio a Saprissa una victoria trabajada y muy valiosa en el estadio Juan Gobán. Los morados llegaron a siete triunfos en el torneo. | JOSÉ CORDERO
El primer gol de Roy Miller en el fútbol de la Primera División le dio a Saprissa una victoria trabajada y muy valiosa en el estadio Juan Gobán. Los morados llegaron a siete triunfos en el torneo. | JOSÉ CORDERO

Limón. La puntería que le hizo falta a Limón FC apareció en la carta de navegación del Saprissa, que supo llega a buen puerto en el estadio Juan Gobán.

De los 23 intentos de los caribeños solo uno ingresó al fondo del arco de Danny Carvajal, quien fue por mucho la gran figura del Monstruo.

Carvajal sumó seis tapadas trascendentales para que la S se marchara de Puerto Limón con tres puntos, que le sirven para mantenerse en los primeros puestos del Verano.

El cuadro visitante necesitó seis ofensivas para hincar a una Tromba que juega bien, pero a la que le falta gol.

Definitivamente el fútbol no es de merecimientos y por eso la victoria se la dejó un Saprissa que fue más certero pese a que Limón se mostró más incisivo.

Aunque generar tantas jugadas de gol tiene su mérito, en el fútbol se gana con goles y esos los puso Saprissa con un derechazo de Jonathan Moya y un cabezazo de Roy Miller, quien marcó su primer gol en la Primera División.

Los dirigidos por Carlos Watson se adelantaron al 11’ gracias a un milimétrico pase de David Guzmán a Moya, quien fusiló al portero Erick Samudio.

La respuesta de los caribeños fue inmediata, pero se estrelló contra Carvajal y tres postes antes de empatar.

El tanto de la igualada llegó al 43’ gracias a Iván Ramírez, quien fusiló a Carvajal con un tiro cruzado luego de recibir servicio de Miguel Marín.

En la segunda parte el juego fue más táctico, pero siempre con más ocasiones a favor de la Tromba del Caribe, que partido a partido se va encontrando en la cancha aunque añore un goleador.

El campeón labró su victoria en táctica fija, pues al 79’ un cobro de Marvin Angulo llegó a la cabeza de Miller y este se destapó con su primer grito de gol desde que llegó a la casa del Monstruo.

En los últimos minutos, la impotencia se adueñó no solo del entrenador limonense Horacio Esquivel sino también de la afición en la grada, que a pesar de los 30 grados centígrados seguía apoyando a su equipo, aunque fue perdiendo la fe de conseguir al menos un empate conforme el reloj se acercaba al destino final.

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