Por: Randall Corella V. 2 octubre, 2014

Más allá de ganar el clásico nacional, Alajuelense llegó ayer a 499 minutos sin recibir un gol en el Campeonato de Invierno 2014.

El mérito recae en el portero Patrick Pemberton, quien no ha recibido una sola anotación en un torneo en el que los manudos suman cinco partidos disputados.

Es más, la última anotación en Primera División que recibió el meta alajuelense ocurrió en la pasada final del 11 de mayo en el Ricardo Saprissa.

Aquel día Hansell Arauz anotó al minuto 41 y le dio el título número 30 al Deportivo Saprissa . Desde entonces la valla manuda se ha mantenido invicta.

“Nosotros hablamos siempre antes del partido que cada uno se haga fuerte en su posición. Y, bueno, lo del arco en cero es solo una labor mía, pues mi trabajo es defender el arco y mantener el cero atrás”, afirmó Pemberton.

Al buen trabajo de Pemberton se le une el aporte defensivo liderado por Kenner Gutiérrez, Johnny Acosta y Porfirio López.

“La verdad quiero agradecer a mis compañeros de la parte defensiva, ellos hacen un gran trabajo y sin ellos yo no sería nada”, mencionó el guardameta rojinegro.

Si MacDonald y Gabas dieron el triunfo en la segunda mitad, en la primera el gran protagonista fue el portero manudo, pues tuvo dos intervenciones vitales en el juego.

La primera en el primer tiempo en un mano a mano con David Ramírez que sacó de excelente forma.

La otra, un despeje hacia atrás tras un remate de Hansell Arauz.

“Es indescriptible y no hay nada mejor que ganar un clásico en la casa del rival... pero esto ya pasó y bueno, hay que pensar en lo que viene, que es el Santos”, indicó.

Por Mayorga. El portero aprovechó para dedicarle el triunfo a Paul Mayorga, preparador de porteros quien quedó separado por un incidente en el fútbol femenino.

“Esto es para él (Mayorga) por todo lo que está sucediendo, a pesar de todo lo que pasó y por eso queremos dedicarle ese triunfo a él”, concluyó el arquero.