Por: Ferlin Fuentes 15 mayo, 2015

El pitazo final de Randall Poveda cerca de las 10 p. m. en el Ricardo Saprissa fue el disparador de una fiesta rojinegra que se apagó pasada la medianoche a las afueras del Morera Soto.

El plantel erizo celebró en la grama, bailó en el camerino. El selfie con la Ultra de fondo tiene sospecha de un reto para el anfitrión. El archirrival celebró en patio ajeno.

Las calles en Tibás fueron los pasillos de una afición que se diluyó a paso largo.

El autobús que transportaba al ganador dejó el Ricardo Saprissa sin problemas. No había un alma ganadora o derrotada.

El zarpe fue en el Llano de Alajuela, donde cerca de 500 personas esperaron al equipo con cánticos, punto final de una revancha anhelada por la dirigencia, los seguidores y, con un sentimiento aún más fuerte, por Óscar Ramírez y sus hombres.

Yury Masis, seguidora manuda y vecina de Tibás, observó el primer tiempo en la Cueva , en el descanso salió hacia Alajuela y se instaló en el bar El Manudito (frente al estadio) para ver un desenlace angustiante, un final que hizo temblar al corajudo, al más incrédulo de la “SapriHora”.

La celebración en Alajuela acabó pasada la 1 a. m.; el punto y final se dio en el Alejandro Morera Soto. | TOMADA DEL FACEBOOK DE ALEJANDRO RODRÍGUEZ
La celebración en Alajuela acabó pasada la 1 a. m.; el punto y final se dio en el Alejandro Morera Soto. | TOMADA DEL FACEBOOK DE ALEJANDRO RODRÍGUEZ

“Fue un partido intenso pero sentimos que el equipo podía sacar la serie. Cuando vimos que el primer tiempo terminó con un cero a cero decidimos salir hacia Alajuela. El final fue de locos y poco a poco comenzaron a llegar más personas, hasta que al poco tiempo ya era considerable. Pasada la medianoche llegó el equipo y unos 15 minutos después la gente empezó a irse”, dijo Masis.

Pablo Antonio Gabas, volante rojinegro, señaló que el triunfo ante la S se disfrutó hasta ayer; ahora se piensa en Herediano.

Etiquetado como: