Antes de ingresar, McDonald estudió movimientos de la zaga rival y le resultó

Por: José Pablo Alfaro Rojas 19 enero, 2015
La Liga hizo su debut en el Torneo de Verano 2015 con una victoria de 1-2 sobre Santos, en su visita al Ebal Rodríguez.
La Liga hizo su debut en el Torneo de Verano 2015 con una victoria de 1-2 sobre Santos, en su visita al Ebal Rodríguez.

Guápiles. Sentado en el banquillo, con sus largas trenzas y el chaleco amarillo fosforescente sobrepuesto al uniforme, Jonathan McDonald mira cuidadosamente el partido; en su cabeza repasa jugada a jugada lo acontecido en la primera parte.

El análisis dictamina una férrea defensa santista, con una zaga sobrepoblada que empieza los contragolpes para hacer daño.

El orden guapileño prevalece, tanto como la capacidad para encontrar espacios y destrozar las arremetidas del equipo rojinegro por ambos costados.

La Liga, en cambio, luce perdida, lejos del equipo que destrozó el récord de puntos en el certamen pasado (53 en total).

No es para menos, el once inicial colmado de novatos no dio los réditos esperados.

Rónald Matarrita y el debutante Harry Rojas fueron los elegidos por Óscar Ramírez para alimentar a los delanteros, sin resultados positivos.

En el banquillo McDonald aguarda paciente, en silencio analiza los desplazamientos de los zagueros rivales.

El romperredes se sorprende con el cambio de sistema que aplica César Eduardo Méndez.

Santos inicia el juego con cinco hombres en zona defensiva, pero luego adelanta a Jesús Camacho y cambia a línea de cuatro, todo en apenas 20 minutos.

El equipo local le jugaba de tú a tú a la Liga. Apelando a la velocidad por las bandas, estuvo a punto de abrir el tanteador, luego de un gran disparo de Dixon que solventó Pemberton.

El premio llegó al cierre de la inicial cuando el defensor “morado” Francisco Calvo aprovechó un balón que Patrick Pemberton dejo suelto en el área chica y abrió la cuenta, al 43’.

Alajuelense entró al camerino con el marcador en contra y muchas dudas en su arsenal... Y McDonald salió a calentar, junto a él, Álvaro Sánchez y Alejandro Aguilar.

Con premura, el delantero se quitó de encima el chaleco y corrió hacia el centro del área, Mac sabía lo que tenía que hacer y Machillo le facilitó la tarea.

Como si quisiera despojarse de encima cualquier etiqueta de defensivo, mandó a toda su artillería y mantuvo en el campo a Ortiz y Venegas. De esta manera, el conjunto rojinegro se apoderó del balón, abrió los costados y machacó el ímpetu santista.

Aguilar cerraba en el segundo palo. Sánchez se abrió por la izquierda, en busca de la precisión en los pases al área.

La cuota de agresividad que le faltaba para mover el “bus” santista apareció con las variantes.

El gol de la igualada llegó gracias a un centro desde la izquierda de Sánchez que culminó McDonald de cabeza al borde del área chica. Pero la Liga no desistió en su intención de ganar el juego.

En el epílogo, cuando más duele, un entrevero en el área entre Kenner Gutiérrez y el guapileño Jhamir Ordián provocó el autogol que le dio el triunfo al León.

Santos no pudo frenar la embestida, y menos a McDonald.