Por: Amado Hidalgo 6 abril, 2016

El clásico español del sábado graduó a Keylor Navas como portero del Real Madrid. Hasta ese día, era un gran guardameta, con partidos espectaculares, pero a quien perseguía el fantasma del 4 a 0 de la primera vuelta, frente al Barcelona, en el propio estadio Bernabéu.

Una mala actuación suya o una nueva goleada, aún sin responsabilidad –como la de su primer clásico– habría sembrado de dudas su portería y puesto en entredicho su continuidad blanca. El fantasma de De Gea amenazaría de nuevo, desde el punto de penal, como aquel largo día en que se quedó vestido y alborotado con la maleta en la puerta del avión que lo llevaría a Madrid.

Esa mano cambiada, sobre el ángulo izquierdo, que le arrebató el gol 500 ni más ni menos que a Lionel Messi, ha visado su futuro. El vuelo del Halcón tico, que viajó en esa postal a lo largo y ancho del planeta en cuestión de segundos, también es el vuelo hacia la consagración, al estrellato incuestionable en la portería blanca.

Apenas 48 horas después, el tico se lució con una nueva imagen que invadió las redes sociales y el mundo de la televisión. Navas ejecutó en forma precisa la jugada del escorpión, al mejor estilo de la que inmortalizó a René Higuita en el legendario estadio de Wembley. Aunque fue con tintes publicitarios, la plasticidad del guardameta, frente al globo de Marcelo, mereció elogios del mismo colombiano.

Estoy seguro que hoy Navas se siente más dueño que nunca de la portería madridista. También que cualquier intento de Florentino por reemplazarlo con De Gea, enfrentaría el enojo del plantel y un boicot de la gradería que idolatra a Keylor. Y que el gigante David o cualquier otro de los porteros consagrados por la crítica mundial, lo pensarían dos veces si tuviesen que ir al Real para quitarle el puesto a Navas en un mano a mano.

Él es el arquero de moda en el plantea, no por bravuconadas, ni por declaraciones altisonantes, tampoco por extravagancias ni por salir en calzoncillos en las fotos.

Con todo el orgullo de un tico que lo vio partir a España, pero que jamás pensó verlo como una estrella del Madrid, puedo decir que Navas integra hoy la trilogía de los mejores porteros del mundo. El alemán Neuer, el belga Courtois, o el mismo De Gea, no son superiores al nuestro en este momento.

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