Por: Katherine Chaves R., Randall Corella V. 1 mayo, 2014

La afición vivió con intensidad las acciones del partido. | RAFAEL MURILLO
La afición vivió con intensidad las acciones del partido. | RAFAEL MURILLO

Alajuela. Aunque 24 horas antes del juego, la directiva de Liga Deportiva Alajuelense había anunciado la venta de apenas 3.000 entradas, la afición manuda respondió anoche a última hora para calentar el ambiente del estadio Alejandro Morera Soto.

Las graderías que hacia las 7 p. m. lucían desoladas, fueron poblándose poco a poco conforme se acercó el pitazo inicial.

Al final, cuando el árbitro Jeffrey Solís dio por iniciado el encuentro, la afluencia alcanzó solo para llenar un 60% del reducto manudo, con notables claros en todas las graderías.

Ni el día de pago, ni la posibilidad de que anoche fuera el último partido de la Liga en este torneo motivaron a los rojinegros a llenar su estadio.

Sin embargo, los presentes se encargaron de gritar y alentar a su equipo por los que decidieron no llegar al juego de vuelta de esta semifinal.

Los heredianos fueron anoche una minoría indiscutible y silenciosa, previendo quizá un desenlace parecido al de todas las series contra Alajuelense en los últimos torneos cortos.