El defensa le dijo a sus compañeros que marcaría, pero nadie lo tomó en serio

Por: Miguel Calderón S. 25 mayo, 2015

Heredia. En el almuerzo del sábado, previo a la final ante Alajuelense, Keyner Brown les dijo a sus compañeros de equipo: “hoy voy a hacer un gol”.

La mayoría del grupo no lo tomó en serio, muchos se empezaron a reír, entre ellos Esteban Granados y el mexicano Luis Omar Hernández, quienes le dijeron al zaguero, con tono de broma, que jamás anotaría.

Ya en la habitación, Brown lo volvió a presentir.

“En el almuerzo les dije que iba a meter el gol del campeonato, pero ninguno me creyó”, contó.

Sin embargo, su profecía se cumplió. El exlechero apareció como un ángel para el Team en el segundo tiempo extra, para alargar la serie a penales, cuando las esperanzas empezaban a irse.

Fue el tanto, según Brown, más emotivo de su carrera, así como su celebración más eufórica con los aficionados.

“Cuando veo que el balón entra, sin duda me pasan muchas cosas por la cabeza; es lo mejor que he vivido como jugador, fue demasiado emotivo. Decidí celebrarlo con la gente, precisamente porque cuando Granados me estaba bromeando, yo le dije que si anotaba lo iba a festejar con la afición y así fue”, comentó.

El defensa Keyner Brown corre hacia la gradería para celebrar con la afición florense su gol en tiempo extra ante Alajuelense. | LUIS NAVARRO
El defensa Keyner Brown corre hacia la gradería para celebrar con la afición florense su gol en tiempo extra ante Alajuelense. | LUIS NAVARRO

Brown agregó que ganarse un campo en el cuadro florense no ha sido fácil, como tampoco levantarse de las goleadas sufridas ante el América y la Liga en abril anterior, por 6-0 y 4-0.

“Cuando firmé con Herediano era el número 32 en el camerino. Siempre me tuve fe en el trabajo y gracias a Dios se me dio la oportunidad de llegar acá y el torneo pasado jugué 10 partidos. Hoy siento que tengo un premio, fuimos al Azteca y nos metieron seis, en Alajuela nos llevamos cuatro. Tuvimos la serenidad para levantarnos”, comentó Brown.

Por último, el zaguero le dedicó al tanto y el título 24 a la afición que estuvo con ellos en los momentos más críticos del torneo.

“No tengo palabras para explicar lo que siento ahorita. Dios me iluminó y me dio esa jugada perfecta para lograr el gol en el alargue. Esto va para la afición florense porque lo que vivimos en abril no fue nada bonito. Fueron golpes difíciles para todo el grupo. Sabíamos que la Liga era un gran rival, pero lo logramos sacar con el empuje de todo el equipo. Ahora nos queda disfrutar y pensar en lograr el bicampeonato en diciembre”, finalizó el jugador.