5 septiembre

El partido no era Keylor Navas contra Guillermo Ochoa, según dijo el portero azteca previo al Costa Rica-México.

Sin embargo, sí se llevaron el papel de protagonistas en los más de 90 minutos sobre la grama del Estadio Nacional.

Los dos ordenaron sus defensas, fueron acertados en el juego aéreo y en los tantos recibidos no pudieron hacer más.

Guillermo Ochoa lucha con el tico Kendall Waston | JOHN DURÁN
Guillermo Ochoa lucha con el tico Kendall Waston | JOHN DURÁN

El guardameta costarricense le impidió a los visitantes irse arriba en el marcador en jugadas consecutivas.

Apenas en tres minutos, el tico paró remates a Jesús Gallardo, Diego Reyes y, después, a Jonathan Dos Santos.

Incluso, en la jugada de la anotación, Navas sacó un balón complicado, pero la segunda reacción fue imposible.

El nacional confirma que está pasando uno de los mejores momentos de su carrera, como lo ha demostrado bajo el marco del Real Madrid.

Su última intervención de anoche la sufrió Jesús Corona, quien en un mano a mano salió perdiendo con el tico.

Pero Ochoa no se quedó atrás. El mexicano estuvo a la altura del costarricense.

Antes de que Marco Ureña hiciera el gol del empate, parecía que la eterna piedra en el zapato iba a ser el arquero.

De hecho al mismo delantero nacional le negó la celebración con un desvío a mano cambiada que dejaba sin aliento a la afición.

Otras de sus víctimas fue el atacante Daniel Colindres, quien vio cómo le mandaba el balón al tiro de esquina.

Sin duda, otro momento determinante fue apenas iniciado el encuentro.

Ochoa no había calentado y Bryan Ruiz le mandó un disparo potente que apenas sacó; fue un aviso de lo que vendría.

“Son dos grandes porteros, ustedes vieron paradones en los marcos, eso demuestra que fue un gran partido”, dijo el zaguero Giancarlo González.

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