Por: Gabriel Vargas B. 13 enero, 2014

Los aficionados saprissistas pidieron por primera vez la cabeza del técnico Rónald González, tras la derrota de ayer en la Cueva. | CARLOS BORBÓN
Los aficionados saprissistas pidieron por primera vez la cabeza del técnico Rónald González, tras la derrota de ayer en la Cueva. | CARLOS BORBÓN

Más allá de lo sonrojante que significó para los morados el resultado de ayer en el Ricardo Saprissa, lo que realizó Pérez Zeledón tiene mucho mérito.

Los Guerreros del Sur se comportaron como verdaderos luchadores, y con dos jugadores menos consiguieron la hombrada en la Cueva.

Así lo catalogaron los jugadores generaleños, quienes aseguraron que la clave estuvo en la concentración.

El lateral derecho de Pérez Zeledón, Allan Miranda (izquierda) recibe la tarjeta roja por parte del árbitro Andrés Alpízar. | MELISSA FERNÁNDEZ
El lateral derecho de Pérez Zeledón, Allan Miranda (izquierda) recibe la tarjeta roja por parte del árbitro Andrés Alpízar. | MELISSA FERNÁNDEZ

“La garra es lo que tiene que prevalecer en este grupo. La clave fue saber trabajar ante la adversidad que nos presentó el partido. Supimos no desesperarnos y no reclamar más de la cuenta, aunque no estuviéramos contentos de las decisiones del árbitro”, expresó el capitán, Robert Arias.

Uno que terminó siendo clave en el triunfo del Pérez Zeledón fue el arquero Luis Diego Sequeira, quien tuvo tres intervenciones prodigiosas y salvadoras.

“Nos llamamos guerreros y así fuimos. Era difícil con once hombres y aún con nueve nos mantuvimos bien parados, con garra”, declaró el Cholo.

“Tuvimos mucho orden, el equipo ha cambiado desde que vino el profe (César Eduardo Méndez), todo ha sido trabajo, orden, unión de grupo. Hoy (ayer) demostramos en la cancha que podemos lograr grandes cosas si seguimos con este nivel”, agregó Sequeira.

Como ya es costumbre en el equipo del Valle del General, ayer debutaron dos extranjeros que dejaron buenas sensaciones.

El ariete uruguayo Fabrizio Ronchetti inició con gol y batallador en la zona ofensiva generaleña, mientras que el zaguero argentino Tomás Fonseca lució solido y concentrado por el sector izquierdo de la defensa sureña.