El exdelantero de Alajuelense habló en Canal 7 sobre lo que considera pudo haber sucedido para que Alajuelense lo declarara transferible

Por: Cristian Brenes 18 mayo, 2016

El atacante Jonathan McDonald considera que no fue acertada la decisión de Alajuelense de declararlo transferible, ya que su rendimiento fue bueno y los números lo respaldan. Sin embargo, cree que todo se debió a la presión generada por sus expulsiones y por la sequía de títulos de los erizos, según dijo a Canal 7.

El futbolista opina que no se tomaron en cuenta los números. No obstante, pretende lavarse la cara y afirma estar abierto a cualquier oferta, ya sea en suelo nacional o en el exterior.

¿Cuáles fueron las razones que le dio la directiva para su salida?

No me las dieron, simplemente me indicaron que iba a quedar transferible y que no iba a seguir en el equipo, pero las razones no me las manifestaron. Creo que futbolísticamente no hay razones de peso en este último semestre. Además, a lo largo de mi carrera en Alajuelense me ha ido muy bien en lo deportivo.

¿El declararlo transferible se debe a la presión que tiene la dirigencia o por decisión técnica?

Había mucha presión de la gente y presión por no salir campeones. Son decisiones que ellos toman, no sé si buenas o malas, eso ya no me toca determinarlo, simplemente soy un empleado que acata las decisiones.

¿Qué le dijo Javier Delgado en la reunión del lunes anterior?

Me informó de que iba a tratar de defenderme hasta donde él pudiera con los números. Además, me dijo que quería contar conmigo, que yo era una pieza importante en el equipo, pero que la decisión final era de la Junta Directiva; al menos eso fue lo que me señaló. Desconozco cómo se manejó en la reunión con la directiva.

Le dieron una carta de amonestación tras la expulsión que tuvo ante Pérez Zeledón. ¿Le molesta que ahora digan que todo se maneja a lo interno cuando antes lo hicieron público?

Hay cosas que les hice ver cuando llegó la carta. Les dije que no era un momento oportuno para que se diera esto, pero me indicaron que se iba a manejar a lo interno y por eso les expresé que no había problema. Sin embargo, un día después de lo que hablamos salió todo a la luz pública y eso es lo que no comprendo. Me duele muchísimo que no se manejaran las cosas como se había acordado al inicio.

¿Se siente defraudado al ser esta la segunda vez que lo declaran transferible?

Defraudado no, pero algunas veces siento que me utilizan en muchas otras cosas que no eran en la cancha, pero eso se los dejo a consciencia de ellos (directivos). Tuve algunas diferencias con algunos dirigentes por meterme en aspectos que no me tenía que meter y creo que en parte no les gustó. Sin embargo, soy progrupo y si tengo que decirle algo a alguien para que el camerino esté mejor, lo voy a hacer porque era mi obligación como uno de los referentes.

¿La directiva no lo respaldó?

Hubo momentos donde podía haber mucho más respaldo de ellos hacia mí, pero ya no es el momento para decir esto. Hay códigos que tengo y por eso no los voy a a atacar fuertemente. Les dije que no quiero que hablen de la parte deportiva porque los números están ahí y me respaldan.

Si uno solo se enfoca en lo deportivo, parece que no hay equilibrio en la decisión. ¿Lo ve así?

Se puede ver así. En cuanto a números no tengo problemas con eso. Las estadísticas están. Alajuelense tenía nueve años sin un goleador nacional hasta que hace un año lo logré. Son las cosas que a uno le duelen porque no las ponen en la balanza o el peso no es suficiente para luego tomar está decisión.

"El grupo está golpeado, al menos así lo veo por lo que me dicen mis excompañeros y amigos".

¿Por qué se transformaba tanto en la cancha?

Tuve una reunión con la Comisión de Arbitraje antes de empezar el torneo y les decía que sentía que había un reglamento para pitarle a McDonald y otro para el fútbol en general, porque hay jugadas que no me perdonan y a otros jugadores sí. Es increíble que un mismo futbolista te meta seis o siete patadas y no le saquen una tarjeta. Ahí es cuando pregunto dónde está la justicia.

Pero ¿reconoce que usted también golpeaba?

Reconozco mi parte. Todos en la vida nos hemos enojado, hemos tirado algo y hemos golpeado, pero el fútbol es así. Algunas veces uno se barre y golpea con culpa o sin culpa porque está en disputa una pelota y no solo eso, sino que un sentimiento, prestigio, plata y muchas cosas que se juegan en 90 minutos. Se los hice a ver en la Comisión; no quiero que me piten, me dejen de pitar o me regalen algo, solo que fueran justos y parejos para todos. Sin embargo, el efecto no fue el que pretendía.

¿Se ve jugando con Saprissa?

Estoy anuente a cualquier oferta porque tengo una familia y cosas que pagar. Si tuviera la vida resuelta y me pasa esto me alejo del fútbol, por muchas cosas que afectan a mi familia y a mi imagen. Sin embargo, se lo dije a Javier Delgado en la reunión del lunes, que este semestre que queda es un reto personal para limpiar mi imagen y volver a ser lo que era antes, en la Liga o en cualquier otro equipo.

¿Le gustaría vestirse de morado?

No puedo decir sí o no. Soy un profesional del fútbol y vivo de esto porque es lo único que sé hacer. Si fuera doctor, me alejaría un tiempo, pero no lo puedo hacer.

¿Siente que debería irse a jugar al exterior para desintoxicarse de todo esto?

Sí. Muchos amigos me aconsejaron que sería bueno irme del país un rato. La idea no es loca ni descabellada porque afuera se gana muy bien. Estaba manejando opciones antes de que se diera todo esto y ahora están sonando más fuerte.

"Aunque en el plano personal me gustaría quedarme porque es un reto que tengo, porque esto no es lo que soy. Quiero salirme de esto. Los que me conocen fuera de la cancha saben cómo soy en realidad, pero por cosas que a uno el pasan sé poner armaduras para no verme vulnerable y que las personas no me hagan daño".