Apenas se vio en un partido de nuevo, sintió liberación de ansiedad y de estrés, mezclado con felicidad, pues no actuaba desde la fecha 5

Por: Fanny Tayver Marín 20 noviembre
Iván Luquetta debutó con la Liga en la primera fecha del torneo, contra Grecia. Foto: John Durán
Iván Luquetta debutó con la Liga en la primera fecha del torneo, contra Grecia. Foto: John Durán

Alajuelense ganaba 0-1 en Desamparados desde el minuto 52, con un penal marcado por Jonathan McDonald.

Ya habían ingresado Luis Sequeira y Jurguens Montenegro; la UCR presionaba y a la Liga le quedaba un cambio.

Bryan Jiménez, Álvaro Aguilar, Harry Rojas e Iván Luquetta seguían calentando.

Cuando al estadounidense colombiano le dieron la indicación de que corriera por la boleta para entrar a la cancha, no lo podía creer.

Él ingresó en el 80′, como relevo de Allen Guevara.

“No sabía si iba a jugar más en este torneo, pero gracias a Dios el técnico me dio la oportunidad, estaba entrenando duro desde que regresé de mi lesión para volver al 100% físicamente y al fin me tocó”, mencionó Luquetta.

Apenas se vio en un partido de nuevo, sintió una gran liberación de ansiedad y de estrés, mezclado con felicidad.

“Son dos meses sin tocar una cancha en partidos y la intensidad es mucho más alta que en un entrenamiento, pero estaba más alegre que todo por volver a jugar y di el 100%”.

Luquetta recordó con euforia ese instante, en el que de nuevo se sintió futbolista, porque en cuanto a este Apertura, tan solo había jugado 60 minutos en la fecha 1 (contra Grecia), 65 minutos en la jornada 2 (ante Santos) y 20 minutos en el quinto partido de la Liga (frente a Guadalupe).

“Estaba ahí calentando con los compañeros y cuando escuché mi nombre, en ese momento me puse alegre, nervioso, fue una mezcla de todo al mismo tiempo, pero llegué, hablé con Wílmer (López), me dio unas instrucciones y entré a la cancha”.

Claro, en su reaparición, siendo la primera vez que jugaba en la era del Pato, no le tocó el calvario que vivió cuando Benito Floro lo improvisó como lateral derecho.

“Me metió de volante por afuera, me gusta esa posición, me siento más cómodo. Casi no pude atacar mucho porque estábamos defendiendo el 0-1, pero siento que me fue más o menos bien”, reseñó.

“Como íbamos ganando por la mínima y nos estaban atacando, Wílmer me pidió que subiera y bajara con tranquilidad, que hiciera lo mío y demostrara lo que tengo y eso fue todo”.

Frenado por lesión. El hecho de que Iván Luquetta apareciera de nuevo hasta ahora no es porque estaba fuera de los planes del Pato.

Más bien, el actual técnico de la Liga siempre ha hablado bien de este jugador de 21 años, a quien Benito Floro había definido como el salvador de Alajuelense en cuanto a su situación económica, porque le veía grandes condiciones para venderlo a futuro.

El gran problema de Luquetta es que estuvo mucho tiempo lesionado, pues presentaba un esguince en la rodilla izquierda del que le costó recuperarse y cuando volvió a entrenarse, sufrió una pequeña recaída.

“Estuve fuera unas seis semanas. Después de cinco semanas empecé a entrenar y tras unos dos o tres entrenamientos me resentí, tuve que parar una o dos semanas de nuevo. Después empecé otra vez y me sentía mucho mejor. Fueron unos dos meses fuera en total”, contó el futbolista.

Mientras que sus compañeros se iban a las prácticas en el Centro de Alto Rendimiento en Turrúcares, él se quedaba en terapia y todo ese tiempo se le hizo una eternidad.

“A veces uno se siente motivado, con ganas de jugar y de hacer las cosas bien, hay otro momento en el que uno se siente mal y quiere estar solo y yo pasé por los dos momentos y con el apoyo de mis compañeros, del cuerpo técnico y de mi familia salí adelante y siempre traté de mantenerme motivado para volver a la cancha”.

Para él, estos meses en Alajuelense han significado un gran cambio en su vida y hasta le tocó aprender a cocinar lo básico.

“Yo vivo solo, pero me mantengo mucho con unos amigos de confianza y con la familia de Cristian Oviedo, entonces por ese lado me siento tranquilo. Mi mamá vino a visitarme hace unas semanas y eso ayuda bastante”.

El 3 de noviembre, cuando Alajuelense despidió a ocho jugadores, fue un momento muy triste para él, igual que el día del empate 3-3 con Cartaginés, cuando la Liga quedó sin opciones de clasificar.

“Empezar mi carrera profesional en un momento así del equipo es un poco difícil, pero tengo que salir adelante, tengo que pensar las cosas buenas, la buena experiencia que fue, de aprendizaje y salir adelante y ojalá en el otro torneo nos vaya mucho mejor”.

Los 10 minutos que estuvo en la cancha contra la UCR fueron una inyección de motivación para él.

“Dios quiera que el miércoles pueda jugar unos minutos más de los que jugué este sábado y si se me presenta la oportunidad voy a salir con todo. La verdad no me lo creía, en los últimos dos partidos había estado en banca y desafortunadamente no había entrado, pero se dio la oportunidad y eso me tiene bastante alegre”.

En este Apertura, Luquetta ha jugado 155 minutos con la Liga.