Los coronadeños lograron primer triunfo del Torneo de Invierno y respiran en la tabla

Por: Gabriel Vargas B. 26 septiembre, 2013

El coronadeño José Leitón (21) disputa el balón con el volante porteño, Christian Blanco, ayer en una fría noche en Coronado. La lucha por la pelota fue la tónica del encuentro de la fecha 10 del Invierno 2013. | JOSÉ RIVERA
El coronadeño José Leitón (21) disputa el balón con el volante porteño, Christian Blanco, ayer en una fría noche en Coronado. La lucha por la pelota fue la tónica del encuentro de la fecha 10 del Invierno 2013. | JOSÉ RIVERA

Al fin se le hizo a Uruguay de Coronado, anoche consiguió su primer triunfo en el Torneo de Invierno 1-0 ante Puntarenas F.C.

Que no fue el partido más brillante de los lecheros, eso está muy claro, pero al final no importa, son tres puntos de oro para respirar en la tabla de posiciones.

El soplo de alivio de los jugadores coronadeños al final del encuentro por la victoria fue sinónimo de coraje y más orgullo deportivo que otra cosa.

La urgencia de los coronadeños es evidente, su situación en la tabla era crítica, y conforme pasaban los partidos los buenos resultados le dan la espalda.

Ya ni siquiera casa, el estadio Labrador, pesa tanto.

Esa prisa, esos sentimientos de querer salir pronto del hoyo en ocasiones se traducen en ímpetu dentro del terreno de juego.

Bastó que el árbitro central Rafael Vega pitara el inicio del partido, para que Uruguay de Coronado se fuera con todo al frente.

La ansiedad se tradujo en ocasiones de gol que no terminaron en el fondo del marco porteño.

Poco a poco ese ímpetu se esfumó, duró apenas 15 minutos, ese primer cuarto de hora de rigor que el conjunto del Pacífico supo soportar y luego controlar las acciones.

Para colmo de males para los coronadeños, anoche se toparon con un guardameta que vive un gran momento.

Víctor Bolívar pareciera andar bajo una unción divina, casi todo lo tapa, y lo que no, simplemente no ingresa al marco.

Tan buena es la racha del meta porteño, que “bombereó” en dos ocasiones, pero en una lo solucionó con un espectacular tapadón en el contraremate, y en la otra, el poste derecho le salvó la tanda.

Salvador. Ya no estaba en el terreno de juego el habilidoso Johan Condega, Puntarenas jugaba mejor y ametrallaba el marco a Ricardo González, quien regresó a la titularidad por primera vez en el certamen invernal.

Un tapadón del Gallo, y un disparo al poste izquierdo que colocó Daniel Colindres anunciaban un posible gol porteño.

Pero los planes del destino le tenían una grata sorpresa al Uruguay de Coronado.

Falta en los linderos del área chuchequera. Marvin Angulo colocó el balón y se adueñó de la ocasión. Al otro lado de la barrera esperaba atento el disparo la figura Víctor Bolívar.

Pero Angulo, con gran técnica al minuto 75, colocó el balón en el ángulo superior derecho del portero visitante, ahí dónde le era imposible tapar, ni con su unción divina.

¡Golazo y alivio lechero!