La Nación consultó a 190 jugadores de ocho clubes de la Primera División

Por: Johan Umaña V. 8 marzo, 2015

La mayoría de jugadores de la Primera División del país no tienen una buena opinión respecto al arbitraje. Le pusieron una calificación de 4,92 a los silbateros del Torneo de Verano y acusaron deficiencias puntuales, como el uso de las tarjetas, la apreciación de los fueras de juego, la inequidad en el trato con los equipos grandes y pequeños, y la falta de respeto.

En total, 190 futbolistas contestaron la encuesta aplicada por La Nación a los 12 equipos de la máxima categoría. Sin embargo, Alajuelense, Cartaginés, Herediano y Limón se rehusaron a participar.

El instrumento fue aplicado entre el 11 de febrero y el 27 del mismo mes, después de que varias acciones polémicas se dieran en las primeras jornadas del campeonato nacional.

Sancionan mal las faltas. Según el 77,37% de los consultados, los árbitros sancionan distinto las faltas dependiendo de la ubicación, fuera o dentro del área.

“A veces tenemos árbitros que se dedican mucho a la faltica pequeña y la falta grande no la valoran correctamente. Hay árbitros que son excelentes y otros no”, aceptó Berny Ulloa, quien es miembro de la Comisión Técnica de arbitraje.

El especialista acepta muchos de los reclamos de los jugadores y respeta su opinión, más asevera que él daría una calificación de “entre 7 y 7,5” a la labor de los hombres de negro.

Por otra parte, el 48,95% considera que fallan en la apreciación de los fuera de juego.

“Afecta muchísimo, porque es una jugada que define a la esencia del fútbol, que es un gol. Una jugada de fuera de lugar mal pitada es una ocasión clara de gol que se pierde”, comentó el exjugador Reynaldo Parks.

A los futbolistas se les pidió que calificaran, de 1 a 10, la veracidad de la frase “los árbitros utilizan correctamente las tarjetas rojas y amarillas”. El resultado fue una nota de 4,85.

Nuevamente, Ulloa acepta que es algo en lo que se falla, aunque dice que se ha mejorado.

“Algunos no aplican las tarjetas correctamente. También hay árbitros que a cada faltita sacan tarjetita y el árbitro no puede estar sacando tarjeta por cualquier cosa, hay que sacarla cuando el jugador se hace acreedor y saber sacarla bien”, comentó Ulloa.

Cuando se pidió que calificaran la frase “los árbitros son permisivos con las faltas arteras y no las sancionan”, la nota fue 4,88. Es decir, la mayoría no está totalmente de acuerdo con ella.

Inequidad con los grandes. Parks, que jugó con equipos grandes y pequeños en el país, dice que es totalmente cierto que los árbitros actúan distinto dependiendo del club que tengan en frente.

Los futbolistas opinan, contundentemente, que eso es así: 83% cree que hay inequidad.

Ulloa lo acepta y dice que es algo en lo que están trabajando en la Comisión Técnica.

“Hay algunos que a veces les pesa el color de la camisa y el campo. En eso estamos trabajando, que el árbitro sancione sin saber qué color de camisa es, ni en qué campo está”, agregó Ulloa.

De la mano, está la visión de que el arbitraje tico es localista (favorece al equipo que juega en casa): lo opinan el 61% de los protagonistas de la Primera.

Una crítica muy común que se le hace a los jueces en el campo de fútbol es que suelen acudir a la compensación cuando erran.

Los jugadores calificaron con nota de 5,26 la afirmación de que los réferis a menudo compensan cuando anulan o avalan un gol, o sancionan mal un penal.

“Nosotros, como árbitros, si cometemos un error debemos morir en el partido con un solo error. Si me equivoco en un penal, no tengo que equivocarme en la otra área”, explicó Ulloa.

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