Por: Miguel Calderón S. 7 diciembre, 2015

Limón. Saprissa sufrió por el inclemente calor que se percibió en el Juan Gobán ayer.

Los jugadores morados reconocieron que los liquidó el “infierno” que se vivió sobre la gramilla del estadio limonense, sobre todo en la segunda parte.

“Creo que jugamos en una cancha que es sumamente complicada. De todas las veces que he venido a este campo, este fue el día de más calor. La temperatura se sintió demasiado alta, y claro que eso juega a favor de Limón; no es una excusa, pero creo que el partido fue difícil, muy complicado”, dijo el portero morado Danny Carvajal.

El guardameta tiene razón. El marcador de temperatura que utilizan los árbitros para determinar si es necesaria una pausa para hidratación, llegó a registrar 41 grados Celsius.

Aunque lo máximo esperado para Limón eran 31 grados, la sensación térmica en la cancha suele ser mayor, sobre todo por ser sintética, ya que su material la hace más caliente.

Deyver Vega, anotador del descuento, reconoció que el imponente sol y el bochorno en el Caribe los hizo sufrir mucho.

“Nos vamos con el sinsabor de no lograr el objetivo. En Saprissa, no es habitual llegar a la última fecha a pelear la clasificación, pero cuando más cuesta es cuando más saben las cosas. Sobre el juego, no fue fácil, Limón aprovechó su casa y solo queda ganar el miércoles”, apuntó Vega.

El timonel Carlos Watson fue claro y aseveró que su equipo se quedó sin fuerzas, también por la alta temperatura.

“Lo de hoy (ayer) es muy especial, estamos diciendo la realidad en cuanto al tremendo calor que ha hecho. Nos incomodó muchísimo la cancha”, afirmó el entrenador de los morados.

Por último, Carvajal envió un mensaje de cara a la jornada 22 y a una eventual semifinal.

“Hace un año estábamos en esta misma situación y fuimos campeones. No es normal que lleguemos a la fecha 22 sin el pase a semifinales, pero ya nos ha pasado y hemos sido fuertes hasta cuando clasificamos de cuartos”.