13 octubre, 2014

Dos seguidores del Herediano y la Ultra de Saprissa fueron protagonistas de la jornada de Primera este fin de semana por sus acciones negativas en los estadios.

Este es el momento cuando agreden a Carlos Johnson. | GRACIELA SOLÍS
Este es el momento cuando agreden a Carlos Johnson. | GRACIELA SOLÍS

Durante el juego del sábado entre florenses y brumosos (1-0), dos aficionados rojiamarillos insultaron, golpearon y escupieron a Carlos Johnson, cuando se prestaba a hacer un saque de banda.

El vicepresidente de Fuerza Herediana, Orlando Moreira, afirmó que el club sancionará esa conducta con mano dura.

“Estamos trabajando en la identificación de los sujetos. La idea es no permitirles el ingreso en lo que resta del torneo y de repetirse se les prohibiría de por vida. Pero esta semana tenemos una reunión donde quedaría en firme”, manifestó Moreira.

Johnson, por su parte, dijo que nunca había experimentado una situación similar en un partido.

“ Nosotros venimos a jugar, no a pelear. Siento que parte de la afición debe ser más respetuosa porque esto no da para tanto, ¿cómo va hacer posible que lo escupan y lo golpeen por detrás? Si fueran tan hombres lo harían de frente, pero no lo van hacer”, comentó el zaguero al finalizar el juego.

Adrián Rojas, comisario de la Unafut, informó que la persona que agredió al jugador fue retirada del estadio por la Fuerza Pública y trasladada a la delegación de Heredia, donde se le tomaron sus datos, según dicta la Ley para la Prevención y Sanción de la Violencia en Eventos Deportivos.

En Tibás. Por otra parte, antes del duelo de ayer entre Saprissa y Limón FC (2-0), los integrantes de la Ultra tuvieron un altercado entre ellos mismos afuera del reducto.

Ante esta situación, el ministro de Seguridad, Celso Gamboa, recomendó a la directiva tibaseña que no les permitiera el ingreso.

La Fuerza Pública tuvo que intervenir en los alrededores de la Cueva con policía montada. Incluso, se utilizó una unidad aérea para vigilar el comportamiento.

Se puede añadir otro caso más, el cual aconteció en el Morera Soto. Allí, un aficionado de Carmelita arrojó un celular al campo. Luego lo sacó la Fuerza Pública.