Por: Cristian Brenes 6 febrero

Fabrizio Ronchetti y Jonathan McDonald tuvieron un duelo poco habitual en el clásico, ya que para intentar brillar se vieron obligados a abandonar su hábitat natural en el área. Fue el uruguayo quien mostró más capacidad para adaptarse.

Tanto el morado como el rojinegro debieron ir a los costados, bajar a recibir balones y generarse opciones ante la buena marca por el centro, siendo Ronchetti quien terminó siendo determinante al dar la asistencia del primer gol, tras un servicio cruzado desde la derecha.

Si bien es cierto Fabrizio no sumó un solo remate, aguantó bien la pelota, se asoció y entró mucho en juego, mientras que McDonald la pasó mal al alejarse del arco: solo sumó un disparo débil y careció de socios.

La S llegó a este duelo con un promedio de siete remates por choque y al menos cumplió, al cerrar el clásico con cinco envíos a portería y tres fuera. Por su parte, la Liga no pesó en ataque y terminó con un remate entre los tres palos y dos afuera.