21 octubre, 2014

En el Herediano no ocultaron su desazón luego de ser víctimas de actos de violencia antes y después del compromiso del domingo anterior ante Cartaginés (2-4) en el estadio Fello Meza.

Luego del partido, un grupo de personas lanzaron piedras a la propiedad del volante florense Óscar Esteban Granados, cuando éste ingresaba a su casa, en Barrio Quircot, en Cartago.

Óscar Esteban Granados marcó al brumoso Andrés Lezcano. | JORGE ARCE
Óscar Esteban Granados marcó al brumoso Andrés Lezcano. | JORGE ARCE

Por esta situación, el futbolista llamó a la Fuerza Pública, que se hizo presente a las 2: 30 p. m. de ayer con dos radiopatrullas para mantener el orden.

Maritza Maroto, madre del mediocampista, confirmó los hechos, pero se abstuvo de ahondar en lo que sucedió.

Sin embargo, los individuos que ocasionaron los daños en la vivienda de Granados no portaron ningún símbolo externo alusivo al cuadro blanquiazul.

Por otra parte, previo al encuentro, el vehículo del directivo florense Aquil Alí sufrió daños de seguidores al cartaginés en las afueras del estadio Fello Meza.

Orlando Moreira, vicepresidente de Fuerza Herediana , llamó a la calma entre ambas aficiones para evitar que el tema pase a más.

“Esto no puede dar para tanto, no podemos seguir viendo y haciéndonos de la vista gorda, hay que bajarle el tono a todo lo relacionado con este tema, no puede ser que esto llegue tan largo”, agregó.

Moreira contó que previó al duelo conversó con Daniel Vargas, presidente del cuadro de La Vieja Metrópoli para buscar una manera de bajarle tensión al partido.

El propio Vargas argumentó que hubo un problema de coordinación con Aquil Alí y prefirió no referirse al caso de Granados.

“Nos faltó comunicación, quizá se hubiera evitado si él no viene en su vehículo y hubiéramos buscado otra solución, pero esto deja muchas enseñanzas”, concluyó. Colaboró Fernando Gutiérrez