Por: Steven Oviedo, José Pablo Alfaro Rojas 27 febrero, 2016
Herediano y Belén FC abrieron la jornada 11 del Torneo de Verano 2016.
Herediano y Belén FC abrieron la jornada 11 del Torneo de Verano 2016.

José Sánchez corre la banda derecha una y otra y vez. No para, no frena, no deja de insistir; es un fiel reflejo de la propuesta de su equipo, incisivo, atrevido y punzante hasta llegar el gol.

Parece que no se cansan.Esa es la fórmula del Team, y Medford la exige. Cuando Sánchez paró de correr, solo por unos segundos para tomar un respiro, el grito enfurecido vino del banquillo para que apretara la salida.

Nadie baja las revoluciones hasta celebrar. ¿Será ese un código de vestuario: nadie puede parar de atacar hasta que caiga el gol? Al menos eso parece.

La verticalidad rojiamarilla se alimentó con un juego desequilibrante por los costados. Sánchez y Esteban Ramírez no soltaron el acelerador por las bandas.

Víctor Núñez espera inquieto en su hábitat el pase justo que le permita moverse al espacio y encontrar el hueco para anotar.

Esta vez, no fue nada fácil. Belén es sinónimo de orden, de sacrificio y despliegue físico.

Le plantó cara, como ese niño atrevido que entra a la mejenga del barrio y pretende hacerle un caño a los más grandes.

Entró sin dudas, puso el balón en el suelo y le faltó el respeto a Herediano en algunos lapsos. Solo chispazos, porque el Team no le permitió hacer más que eso.

La ofensiva florense empezó a fitrarse entre la retaguardia belemita con triangulaciones y jugadas de pared. Como una gotera que no se repara, la grieta se empezó a abrir en la defensa rival.

El resultado fueron 16 remates a portería; algunos de ellos no terminaron en la red por mérito del arquero Anthony Vargas, otros por falta de tino en la definición.

Víctor Núñez no pudo concluir un buen mano a mano frente al cancerbero, Ramírez mandó a las nubes un remate, precedido de un pase rastrero, al borde del área chica, de esos letales.

Esa fue la constante florense: perdonar a su contricante.

No lo pudo tirar a la lona, el gancho siempre pasó cerca de la mandíbula, pero hasta ahí.

El gol cayó casi por obligación, por insistencia, un premio al juego ofensivo, a la voluntad rojiamarrila de buscar el arco contrario desde el pitazo inicial.

El 4x4 de Belén, Júnior Alvarado, le metió la mano a un balón que iba directo a la red y el silbatero central, Allen Quirós, de inmediato señaló el punto de penal.

Un trago amargo para el mejor futbolista de los belemitas; sacrificado, un todo terreno, pero que intentó salvar a su equipo con una jugada desesperada.

Rándall Azofeifa no perdonó. Disparó fuerte y esquineado para derribar la muralla implantada por José Giácone, en el 69'.

Todos corrieron a celebrar el tanto, esa es la regla.

La insistencia tiene su premio. Herediano no paró de atacar, de insistir y luchar

Alineaciones:

Herediano: Leonel Moreira, Keyner Brown, Pablo Salazar, José Miguel Cubero, Esteban Granados, Randall Azofeifa, José Sánchez, Esteban Ramírez, Elías Aguilar, Antonio Pedroza y Víctor Núñez.

Belén FC: Anthony Vargas, Jorge Ramírez, Josué Rodríguez, Junior Alvarado, William Quirós, Víctor Murillo, Lautaro Ayala, Gerson Torres, José Luis Cordero, Bryan López y Leonardo Adams.