Por: José Pablo Alfaro Rojas 4 mayo, 2015

Las agujas del reloj apenas marcan el minuto 39 y Saprissa ya caía 2 a 0. Jeaustin Campos respondió desde el banquillo con un cambio anormal: sale el capitán Gabriel Badilla e ingresa el volante Deyver Vega.

Tan inusual el cambio como la reacción del Gladiador, quien trocó su semblante de guerrero incansable por el de futbolista desmoralizado.

El regreso de Badilla no pudo salir peor: desde el 22 de febrero no era titular y ayer su gran oportunidad se desvaneció en medio de las desantenciones defensivas de Saprissa.

Badilla salió de cambio al 39’ en lugar de Vega. | RAFAEL PACHECO
Badilla salió de cambio al 39’ en lugar de Vega. | RAFAEL PACHECO

“Ante la ausencia de Andrés Imperiale, este juego nos parecía el momento oportuno para que Gabriel tuviera minutos. Desafortunadamente el accionar del juego nos obligó a cambiar el sistema”, explicó Jeaustin Campos.

Al final del cotejo, el defensor fue el primero en irse para la casa; no atendió a la prensa y prefirió vivir su angustia en soledad.

No es para menos, este semestre termina el vínculo con el club en el que nació, creció y espera retirarse, pero la realidad dicta que su renovación es incierta.

La dirigencia morada no se referirá a ello hasta el final del certamen, pero en el camerino de Saprissa aseguran que Badilla nunca baja los brazos y entrena con las mismas ganas de siempre.

“Gabriel es un gran jugador, siempre entrena full y cada vez que juega lo hace bien. En el puesto de él hay mucha competencia y es normal lo que pasa”, explicó el volante Deyver Vega.