Por: Fiorella Masís, Daniel Jiménez 5 marzo
Kenny Cunningham intenta quitarle el balón al defensor de Herediano Johnny Acosta. Observa el volante Rándall Azofeifa.
Kenny Cunningham intenta quitarle el balón al defensor de Herediano Johnny Acosta. Observa el volante Rándall Azofeifa.

Ni siquiera Jairo Arrieta podía creer lo que había fallado. Jimmy Marín cruzó un trazo de cirujano desde el costado derecho que acabó en la cabeza del centro delantero, que inexplicablemente mandó la pelota por encima del palo, cuando parecía más sencillo cabecear directo a puerta.

Fue el segundo fallo al hilo del artillero, quien antes le robó el balón a Edder Monguío, en salida y muy cerca del área.

Luego de acarrear la pelota, disparó por fuera, ante la angustiosa mirada de la feligresía rojiamarilla en las gradas.

No fue solo Jairo. En la primera mitad, Cristhian Lagos recibió un centro milimétrico de Edder Solórzano desde la banda izquierda. Sin marca, el atacante solo tenía que tocar la pelota para celebrar, pero pifió la redonda al punto de que ni siquiera terminó en remate.

Pese a que el ritmo de juego y la tenacidad de ambas escuadras por buscar la victoria fue evidente durante la mayoría del partido, el perdón de los delanteros impidió que hubiese un ganador.

En la primera etapa, la escuadra santista apeló al desequilibrio de Edder Solórzano para poner en aprietos al adversario.

El endeble engranaje florense en los primeros minutos permitió que el equipo dirigido por Johnny Chaves se aproximara con claridad.

Cuando el Team insistió en el toque de la redonda, las transiciones rápidas de los guapileños angustiaron a la zaga florense. El uno contra uno de Solórzano acabó en peligrosos centros que no encontraron un receptor.

Con el paso de los minutos, Herediano entendió que necesitaba recuperar el equilibrio en la zona media. Lo logró, disminuyó el potencial ofensivo del local y se acercó con más claridad a la meta de los anfitriones.

Dos remates de media distancia de Jairo Arrieta estuvieron cerca de colarse en la puerta de Alejandro Gómez.

El partido se convirtió en un juego de ida y vuelta, con dos facetas ofensivas distintas: Santos en busca de la velocidad y las salidas rápidas; Herediano con mayor generación y control.

En el cierre de la primera etapa, cuando parecía que el cotejo terminaría igualado a cero, apareció la figura de Rándall Azofeifa para cobrar un magnífico tiro libre al 43'.

En el segundo periodo, Santos adelantó sus líneas.

El ingreso de Raymond Salas incrementó las proyecciones guapileñas por las bandas, al ubicarse por un lado y darle más soltura a Solórzano por el otro, para insistir por la vía del centro al área.

Apenas se jugaban seis minutos cuando Salas lanzó un buen pase en busca de la cabeza de Lagos, que se aprovechó de la mala marca de Johnny Acosta para anotar y remediar el fallo de la primera etapa.

Con el gol, ambos equipos bajaron las revoluciones. El fuerte calor empezó a disminuir el poderío de los dos clubes y el cotejo se volvió más predecible.

Ya en el cierre, Herediano buscó algo más, pero se quedó corto. Una acción que parecía penal a favor de los florenses no fue señalada por Hugo Cruz, y un último cobro de Rándall Azofeifa no logró perforar las redes de los locales.

Curiosamente, Arrieta y Lagos salieron de cambio; el primero silbado, mientras que el segundo se fue aplaudido.